En este momento, la cartelera poblana mantiene, casi sin duda, como sus tres opciones preferenciales a La otra Reina, Arráncame la vida y ¡Mamma mía!. De la primera, dirigida por Justin Chadwick, hablé ampliamente aquí hace ya unas semanas. Ahora bien, ¿me gustó Arráncame la vida? Sí –sobre todo su fluidez y su minuciosa, elegante ambientación– aunque la percibo extrañamente fría (“distanciante”, si se me permite el término), lo cual corresponde poco a una historia de pasiones y de poder. Pero reitero: la película de Roberto Sneider es pródiga en méritos tanto formales como conceptuales, lo que la hace una de las producciones mexicanas más importantes en mucho tiempo. Tal vez me anime a un amplio comentario valorativo acerca de ella, una vez que la vea por segunda ocasión. En cuanto a ¡Mamma mía!, que no deja de ser disfrutable, quedó por debajo de mis expectativas. Tal vez porque es muy complicado contar una historia a partir de canciones ya escritas y sin vínculo argumental alguno (esas del muy popular y setentero grupo sueco Abba), a diferencia de lo que se hace para el clásico musical, que es concebir canciones que estén al servicio de –y puedan ilustrar– la anécdota que (cantando y bailando) se desea entregar al público. Así y todo, hay en ¡Mamma mía! diversos gratificantes; y al menos una secuencia realmente memorable: esa construida desde Dancing Queen, que por ella misma justifica el pago del boleto. Lástima que la cinta no entregue algunas más de tanta estatura. Dirige Phyllida Lloyd y su sólido reparto incluye a Meryl Streep, Colin Firth, Julie Walters, Pierce Brosnan y Amanda Seyfried, entre otros.
En cuanto al último tercio del año fílmico, hay potencialmente –anunciadas– unas 40 películas de interés por razones diversas. Le menciono aquí apenas cinco, las que me parecen más relevantes. Sus títulos son los originales, a falta todavía de aquellos que habrán de endilgarles en español. Está, de inicio, la más reciente de los inefables hermanos Coen, Burn after reading, con un reparto sin desperdicio: George Clooney, Frances McDormand, John Malkovich, Brad Pitt y Tilda Swinton. Algo debe tener, dado que fue la escogida para abrir el más reciente Festival de Venecia, recién concluido. Está también W, el nuevo film político de Oliver Stone, que generará muy amplia controversia puesto que lleva por personaje central ni más ni menos que a George Bush, con otro cast de primera que incluye a Josh Brolin, Ellen Burstyn y Richard Dreyfuss, entre otros. Así también, estamos a la espera de Blindness, del realizador de la impactante Ciudad de Dios, Fernando Meirelles. Es un thriller psicológico basado en Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago. Actúan Mark Ruffalo, Julianne Moore, Alice Braga, Danny Glover y Gael García Bernal, y fue la cinta que abrió el más reciente Festival de Cannes, en el que dividió las opiniones.
Del siempre notable Jonathan Demme –el director de films como Filadelfia y El silencio de los inocentes– está anunciada Rachel getting married, que justo fue uno de los seis títulos estadounidenses en competencia en Venecia este año. Anne Hathaway interpreta a Kym, la joven metida en drogas que regresa a casa para la boda de Rachel (Rosemarie DeWitt), su hermana menor. Por otra parte, estamos a la espera de El solista, de Joe Wright, realizador de las espléndidas Orgullo y prejuicio y Expiación. Basada en hechos reales, cuenta la historia de un indigente esquizofrénico (Jamie Foxx) que resulta además ser un violinista superdotado, exalumno de la afamada academia Juilliard. Acompañan a Foxx en el reparto dos muy talentosos: Robert Downey Jr. y Catherine Keener, bajo un guión, por cierto, de Susannah Grant, quien escribió el de Erin Brockovich. Cinco películas, pues, que los cinéfilos de Puebla y alrededores ya esperamos con ansia. Ojalá que las disfrutemos pronto.