E l pasado lunes el Poder Ejecutivo federal entregó el paquete que marca los criterios de la política económica a través de las iniciativas de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos para el ejercicio fiscal de 2009.
Entre los criterios se observa el crecimiento del Producto Interno Bruto al pasar de 2.4 por ciento que registra en 2008 a 3 por ciento y una inflación decreciente que va del 5.5 a 3.8 por ciento de 2008 a 2009.
Los ingresos se mantienen petrolizados, pues de este producto se obtendrá el 38 por ciento de recursos y el resto por ingresos tributarios entre los que crecen los impuestos sobre la Renta, el Empresarial a Tasa Única y el de sobre Depósitos en Efectivo.
La fijación del precio del barril de petróleo como referencia desciende de 96.5 dólares en el Presupuesto de Egresos de 2008 a 80.3 en el de 2009, lo que ha merecido la recomendación de los diputados federales para que se realicen corridas financieras con 70, 75 y 80 dólares.
En los egresos se priorizan los rubros de orden, seguridad y justicia que crecerán un 32.9 por ciento, lo que determina que seguirá la guerra intestina contra la delincuencia por encima de la prioridad de crear empleos para los mexicanos.
Se marcan dos diferencias con relación al paquete económico de 2008, la primera es que por primera vez no se incorpora una miscelánea fiscal y la segunda que se presentan proyectos de inversión plurianuales.
Habrá que recordar que en los dos años de la presente administración federal, la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, después de realizar algunos ajustes al proyecto, aprueba por unanimidad el paquete económico presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.