El Consejo para el Desarrollo Industrial, Comercial y de Servicios, que administra los fondos recaudados con el Impuesto Sobre la Nómina (ISN), destinará 28 millones de pesos para financiar un acto llamado ciudad de las ideas, el cual consistirá en un ciclo de conferencias que durará tres días y que serán impartidas por algunos pensadores de diferentes partes del mundo. Los asistentes a las pláticas tendrán que pagar mil 800 dólares y se cuenta con el patrocinio de importantes consorcios, como Televisión Azteca.
Destinar 28 millones de pesos, producto del ISN, a una actividad como la Ciudad de las Ideas, es un gasto inaceptable y constituye un derroche. Con ello no se está cuestionando la calidad de los ponentes que acudirán al congreso en cuestión. Lo que no es admisible es que se haga una erogación excesiva que parecería estar destinada a beneficiar económicamente a las empresas que organizan el acto.
Resulta cuestionable que hace dos años el gobierno del estado justificó el aumento del ISN prometiendo que el dinero sería para fomentar el desarrollo económico del estado, y en realidad ese dinero se está usando para financiar actos relacionados con empresas televisoras –ya que antes de ese mismo fondo se destinaron más de 20 millones para que Televisa transmitiera un festival de cantantes–, en lugar de emplearse en la creación de empleos o en evitar el cierre de empresas.
Puebla está sufriendo la falta de generación de fuentes de trabajo, una alta tasa de campesinos que migran a Estados Unidos, el cierre de empresas y la caída de remesas que mandan paisanos que laboran en la unión americana. Esta difícil situación exige que el dinero del Impuesto Sobre la Nómina realmente se use para intentar revertir estas condiciones adversas.