A tres cuartas partes de las mujeres con osteoporosis posmenopáusica (reducción de la masa ósea) le preocuparía que su espalda se curvara, y seis de cada 10 teme perder estatura con el tiempo, según una encuesta promovida por la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF, en sus siglas en inglés).
Sin embargo, a pesar del temor al encurvamiento, muchas mujeres desconocen su origen y la relacionan de esta deformación con la vejez y no con una patología. Por este motivo, la ginecóloga y especialista en Reumatología, Maribel Díaz Ramírez, comentó que precisamente en este mes de octubre se celebran dos fechas importantes para las mujeres: el Día Mundial de la Osteoporosis y de la menopausia, y las campañas sobre estos temas se incrementan pues, a pesar de toda la información a disposición del público, miles de mujeres llegan a los consultorios con problemas de salud en estado avanzado.
Según los especialistas, la osteoporosis es una enfermedad que ha crecido fundamentalmente por la falta de información. “El grupo que corre mayor riesgo son las mujeres mayores de 50 años, quienes están expuestas a fracturas de hueso por esta razón, y sólo el 50 por ciento de ellas acude a tratamiento médico”.
La situación es muy grave, pues los datos oficiales en nuestro país arrojan que una de cada tres pacientes que se somete a una operación de cadera a causa de osteoporosis, muere al año siguiente por complicaciones de la cirugía. Una mujer con osteoporosis tiene riesgo de sufrir una fractura con el simple hecho de cargar una pila de libros.
Se dice que en México, el impacto en la salud por osteoporosis se traduce en 36 mil 500 fracturas de fémur anuales, 175 mil fracturas en mujeres mayores de 50 años.
No obstante, Díaz Ramírez aseveró que un factor determinante en el incremento de estos casos está relacionado con la dieta y el sedentarismo. “Estos dos factores han influido para que mujeres que no tendrían que estar en los grupos vulnerables, engruesen las estadísticas con casos de ostopenia (paso previo a la osteoporosis) entre los 30 y 40 años”.
Informó que una dieta baja en calcio contribuye a los factores de riesgo, entre ellos, entrar a la etapa de la postmenopausia, historial familiar, complexión delgada, ascendencia caucásica.
Por ello, recordó que la osteoporosis “es una enfermedad silenciosa, pues no existen síntomas previos a la fractura, que se caracteriza por la pérdida de masa ósea”. Sin embargo, se puede llegar a detectar por disminución en la estatura y deformación en la espalda (joroba), lo que significa que existen fracturas de las vértebras de la columna.
Entre las principales consecuencias están las fracturas de columna, cadera o muñeca. Y las de cadera son más peligrosas, porque requieren cirugía y prótesis, y su recuperación es prolongada.
Tanto los hombres como las mujeres pueden presentar este padecimiento, pero es más frecuente en las mujeres. La manera de confirmar si se padece es a través de una densitometría practicada en la muñeca, el talón, la cadera o la columna vertebral. Para el estudio no se aplica inyección alguna y no duele.
Para prevenir la osteoporosis, finalmente la reumatóloga recomendó hacer ejercicio, comer alimentos ricos en calcio y vitamina D, como leche entera y grasas de la leche como mantequilla y nata, hígado de pescados, además de evitar el consumo de cigarros y alcohol.
La osteoporosis no se cura, pero el tratamiento adecuado puede detener la pérdida de masa ósea y las fracturas. En la actualidad se dispone de diversos medicamentos, como los difosfonatos, la calcitonina, fluoruros, terapia hormonal sustitutiva, ipriflavona, derivados de los estrógenos, esteroides, y metabolitos.