Pese a la negativa de las autoridades académicas, unos 300 estudiantes de diversos semestres realizaron, en las canchas de Ciudad Universitaria, la Asamblea en Pro del Desarrollo de la Faculta de Ingeniería Química de la UAP, en vísperas a la elección del próximo 25 de septiembre. Uno de los objetivos de dicha actividad fue recopilar, de voz de los propios alumnos, las quejas y propuestas en torno al desempeño de la actual administración, para que sean distribuidas a los tres candidatos que competirían por la dirección.
Ahí, la cosa fue democrática. El micrófono rotó por todos para dar eco a la demanda de la comunidad estudiantil, que fue desde la falta de equipamiento de laboratorios, la poca disponibilidad de los “profes barcos” para enseñar, los consejeros universitarios que “echan la hueva, y no trabajan por el bien común” hasta aquel que manifestó que “sólo Jesús los llevará a la salvación”, el empate de algunos cursos en la facultad, y el nulo enfoque profesional de los académicos, pues algunos por “compadrazgo con el rector imparten clases de materias que ni ellos saben”.
De esta manera, uno de los estudiantes, que tenía que recitar su número de matricula previamente, comparó que la UAM y la UNAM cuentan con cursos de rectores y catálisis que jamás serán impartidos en la casa de estudios poblana. Tampoco no faltó aquel que echó la culpa a los estudiantes y que por ello recibió un “buuuu” al unísono, por asegurar que “los flojos somos nosotros, y no los maestros”.
De esta manera, los convocados provenientes de varias ramas de la química, se expresaron preocupados por el futuro de su aprendizaje en la facultad, situación que mucho tiene que ver con la designación del nuevo director.
Y para los que no se atrevieron a utilizar el altavoz, los organizadores concientes de la timidez de otros colocaron cajas, a manera de buzón de propuestas.
En entrevista, Abigail Cervantes de la Rosa, estudiante de Ingeniería Química, con la línea de investigación “Biodiesel a partir de una semilla regional” y de la creación de “Biohidrogeno y biometado por medio de la degradación de aguas residuales”, comentó a La Jornada de Oriente que están preocupados por abrir espacios críticos, pues “en la UAP hay una serie de eventos que están globalizando y enajenando a los jóvenes y que no tienen nada que ver con lo académico y lo cultural”.
“Esta asamblea surge con el propósito de que todos los estudiantes de Química, Ambiental, Alimentos y Materiales, se expresen y de a partir de ahí realicemos un documento de propuestas y quejas que será enviado a todos los candidatos, porque el maestro Ignacio Rojas (actual director) mantuvo una administración de opresión. No nos dejó participar, no nos dio materiales ni equipo y nos trató como niños”.
La asamblea, que duró alrededor de unas dos horas, fue dividido en cinco ejes rectores: corrupción académica, formación, investigación, infraestructura y servicios, y espacios y necesidades culturales y de esparcimiento.
Actualmente la comunidad estudiantil sabe que existen ya tres propuestas para ocupar la dirección de la Facultad de Ingeniería Química, y son, extraoficialmente: Óscar Arroyo, el “candidato oficial del rector”; Raúl Herrera Martínez, electo entre un conjunto de investigadores para ser la contraparte de la dirección, y Mario Vargas, que hará la función de la división de votos a favor de Arroyo. La campaña interna arranca el 15 de septiembre, en el que votaran unos mil 500 estudiantes y 200 trabajadores.
La forma de elección “sectorial”, como la llamaron algunos alumnos, cuenta a cada voto estudiantil como una décima, en comparación del voto completo del director. Por tal razón, los organizadores exhortaron a sus compañeros a unificar el voto a un candidato para que este sea “realmente un voto válido”.