La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno estatal (Sema) y la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), elaboran un estudio técnico que pretende derivar en iniciativa para que el Congreso del estado declare como área natural protegida la cordillera del Tentzon, en una extensión de 60 mil hectáreas pertenecientes a 14 municipios.
Lo anterior fue dado a conocer por el titular de la dependencia estatal, Francisco Castillo Montemayor quien consideró que el llamado Estudio Previo Justificativo para la Creación del Área Natural Protegida en la Sierra del Tentzon, podría estar listo en enero del año entrante para que sea revisado por el Consejo Nacional del Ambiente y, una vez afinado, se entregue al Poder Legislativo para su análisis en la comisión especializada en la materia.
La Sierra del Tentzon es considerada la entrada a la Mixteca Poblana y atraviesa algunos municipios con una alta densidad demográfica, como Atlixco o la capital angelopolitana, de la cual abarca 14 mil hectáreas.
La declaratoria como área protegida para la región del Tentzon cobra importancia vital ante los intentos que están haciendo muchos empresarios de la industria inmobiliaria por apropiarse de lotes en la zona para edificar complejos habitacionales con millares de casas.
Un ejemplo claro es lo que sucede con Jardines de La Montaña proyecto impulsado por la empresa Alteq, en cuya sociedad figura el ex titular de la desaparecida Secretaría de Desarrollo Urbano, Ecología y Obras Públicas en el sexenio pasado, Federico Bautista Alonso.
Jardines de la Montaña está proyectado para construirse en La Calera, una demarcación que el Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales de la UAP (Cupreder), es de las pocas áreas naturales que fungen como pulmones para la zona urbana de Puebla.
El centro ha dicho que la zona ofrece servicios ambientales que son fundamentales para la calidad de vida de sus habitantes, como la absorción de agua hacia los mantos acuíferos, la captación de carbono, liberación de oxígeno, regulación del clima, agrega la información, agregó la universitaria.
Cuando el proyecto de Jardines de la Montaña fue conocido, la investigadora Mónica Olvera advirtió que La Calera: “Forma una parte intermedia de un corredor biológico más grande que está constituido por La Malinche y la Sierra del Tentzon, en el cual se representan diferentes tipos de vegetación a lo largo de una pendiente altitudinal que va de los mil 600 (partes bajas del Tentzo) a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar (en las cumbres de La Malinche), y por lo tanto incrementa el número de especies de fauna y los tipos de vegetación. También forma parte del corredor biológico que es la Sierra de Amozoc”.
De hecho, el ayuntamiento de Puebla, a través de la titular de la Dirección de Ecología Municipal, María del Carmen Tajonar Méndez, reveló a principios del presente año que la administración que preside la priista Blanca Alcalá Ruiz, buscaría que La Calera fuera declarada como reserva forestal”.
“Nuestra intención es esa, declarar a La Calera como una reserva forestal; una vez que este proyecto salga lo vamos a revisar muy bien, y todos estos corredores biológicos que podamos rescatar estarán dentro de un decreto estatal para que queden como reserva ecológica”, manifestó en una entrevista publicada por esta casa editorial el pasado 21 de febrero.
En esa ocasión se informó que de acuerdo con el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, el mínimo que cada país debe tener de áreas verdes es de 9 metros cuadrados por habitante; en Puebla existe menos de la mitad de esa norma internacional.