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Martes, 9 de septiembre de 2008
La Jornada de Oriente - Tlaxcala -
 
 

No son mis amigos Beatriz Paredes ni Héctor Ortiz, aclara Rosalía Peredo

 
Raúl Jiménez y Juan Cruz / II de II

Aunque se asume como una política que impulsa el desarrollo de los menos favorecidos –principal discurso de la izquierda–, Rosalía Peredo Aguilar  apoya el proyecto de reforma energética que defiende el Partido Acción Nacional (PAN) y está en contra del aborto, amén de asegurar que su proceder “no obedece a la coyuntura política” en la que está inmersa o a la que le ha apostado su capital político.

Presume que siempre ha actuado conforme a sus ideales para “elevar al género humano” a través de la política y no para buscar beneficios personales. Muestra de ello, destaca que a partir de gestiones que realizó, se logró el reparto de las tierras, se inició el desarrollo industrial del estado y además se sentaron las bases para obtener el predio donde se edificó la Universidad Autónoma de Tlaxcala.

Quien se asume como compañera de lucha social de Natalia Teniza, niega cualquier filiación política con el partido al que representa en el Senado de la República o de cualquier relación de amistad y “compadrazgo” con la líder nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel y con el mandatario Héctor Ortiz Ortiz. También le hastía que se le pretenda definirse como una política de izquierda o de derecha.

–En términos de geografía política, usted un día declaró: siempre he sido una mujer de izquierda, ¿entonces qué le hizo cambiarse a la derecha?–, se le pregunta a la senadora.

–No, no ha sido así. Primero me parece que los conceptos de izquierda o de derecha se han manejado en determinados momentos históricos no sólo en México, sino en el mundo entero. Se han equivocado al plantear que todos los actores políticos son de izquierda o derecha, pero no se puede hacer ese encuadramiento porque es incorrecto, porque no podemos encuadrar el quehacer político en izquierdas o derechas.

“Hay personas que se ponen la etiqueta de que son de izquierda, pero terminan votando y apoyando proyectos que no les benefician a la sociedad, pues no por decir que uno es de izquierda lo es en realidad. Y en contraparte, he visto gente considerada de derecha, que apoya con sus actos a la sociedad menos protegida. Por eso creo que no es conveniente hacer definiciones al respecto, pues eso está en el actuar, por lo que habría que preguntarse quién ha logrado con sus actividades que crezcan las comunidades menos protegidas”.

–Pero entonces, ¿dónde se ubica Rosalía Peredo?

–Bueno, yo tengo una trayectoria que se inició con la lucha social, sin tener una trayectoria política, pues tenía que ver con el reparto agrario, ya que estábamos en desacuerdo con la desigualdad que imperaba. En Tlaxcala había hacendados que tenían 3 mil o 4 mil hectáreas y muchos miles de campesinos que no tenían ni un metro de terreno, responde.

“Al inicio del gobierno de Luis Echeverría Álvarez, en 1970, no sólo impulsamos el reparto de las tierras, sino que planteamos la necesidad de que se diera el impulso a la industria. Cuando se repartió la hacienda de Piedras Negras propuse que parte del terreno fuera para la industria. En ese periodo todavía no era gobernador Emilio Sánchez Piedras, apenas empezaba a sonar su nombre, pues no era ni candidato a la gubernatura y nosotros ya estábamos impulsando la industria.  Es así como se empiezan a conformar zonas industriales importantes en Tlaxcala, como son en Huamantla, Xicohténcatl y Papalotla. Pero no sólo nos quedamos ahí, en las negociaciones ya empezamos a impulsar los acuerdos para conseguir un espacio de tierra para la Universidad.

–¿Entonces lo ideológico es un asunto coyuntural?–, se le inquiere a Peredo Aguilar.

–No, para nada, sigo pensado igual, mi forma sigue siendo la misma: buscar el bienestar dentro de la sociedad, hacer que la humanidad logre equilibrios en el reparto de la riqueza, respeto hacia los demás y en la convivencia de la sociedad.

–En este sentido, usted una ocasión declaró que los mexicanos tenemos claro que al interior de esta clase gobernante se quiere privatizar lo poco que nos queda, por lo que a esta oligarquía tendremos que hacerle frente. ¿Hoy cómo le hace frente a ello desde el PAN que tiene ciertos principios y valores como partido?

–Tenemos que revisar lo que pasa en México con la situación.

“Cuando nosotros empezamos a analizar una realidad que hoy tenemos: una caída drástica de la producción del petróleo; un alto subsidio a la gasolina, enfrentamos a la globalización mundial, tenemos que darnos cuenta cuáles son las trasformaciones y cambios que debemos hacer al país. No estoy de acuerdo que las empresas trasnacionales lleguen a nuestro país y lo saqueen, pero sí en revisar este proyecto”.

–Pareciera entonces que su práctica política se ha modificado, pues no hace mucho usted aplaudió la determinación de la Procuraduría General de la República y de Derechos Humanos de demandar ante la SCJN la inconstitucionalidad de la Ley del Aborto del Distrito Federal.

–No estoy a favor del aborto, porque creo que las mujeres debieran tener todo a su alcance para evitar llegar a ello. El aborto le genera un problema a la mujer, tanto física como moral. Una matriz no queda igual después de un aborto, hay mujeres que no vuelven a embarazarse. No me parece correcto generar leyes para facilitar el aborto y eso lo he pensado siempre. Estoy a favor de la vida.

–Con la trayectoria que tiene, ¿cómo se siente en el PAN?

–No me he afiliado al PAN. Participo en el grupo parlamentario y ha sido una experiencia importante, como todo lo que he hecho en la vida, como conocer muchos países del mundo, todo México y a varios partidos políticos. Hoy puedo comprender la ideología del PAN y la actividad parlamentaria panista y conozco la forma de gobierno federal, lo que me permite tener un panorama completo, mucha más claridad y certeza de lo que puede ocurrir en el futuro para Tlaxcala y para México.

–Con estos cambios y su trabajo político, ¿cuál es la relación que guarda con la líder nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel y con el gobernador Héctor Ortiz Ortiz?

–Siempre se ha manejado una relación con Beatriz Paredes Rangel, pero es una persona a la que respeto. La conocí desde muy joven, pero nunca estuvimos en la misma organización ni en el mismo partido. La traté cuando estuvimos juntas como diputadas federales, como gobernadora la traté en la última etapa del reparto agrario. La relación ha sido institucional. La he tratado como a cualquier gobernadora, no la veo seguido, puede pasar mucho tiempo que no la veo, pero no ha existido esa relación que han dicho de compadrazgo, bueno, comadrazgo en nuestro caso.

“A Héctor Ortiz lo traté como diputado federal, sólo un rato, antes de irse de presidente municipal. Después en el asunto de la alianza electoral y ahora como gobernador. Es una relación institucional. A lo mejor, cuando se habla de amigos como tales, nos veríamos en un convivio familiar. Hay un respeto, pero no puedo decir que son mis amigos”.

–¿Para usted la política es pasión o profesión?

–No, ninguna de las dos. La política no pueden ser los extremos, porque es un ejercicio, el más valioso del ser humano, en donde expresa toda su inteligencia, capacidad y voluntad para servirle a su colectividad. La política es una gran oportunidad que tenemos de elevar al género humano, de ser solidarios y hacernos entender sobre el valor de la amistad, de la subsidiaridad, colectividad y cooperación, lo que se da entre amigos, familiares y entre las naciones, considera.

–Simone de Beauvoir dice: uno no nace mujer, uno llega a hacerlo, ¿qué opina Rosalía Peredo de esta afirmación?

–Bueno, Simone de Beauvoir la está contemplado como los conocidos existencialistas, igual que Jean Paul Sastre, su pareja, pero no lo veo así, ya que la mujer es desde que nace. No se puede decir que la mujer es a partir de determinada edad o periodo. Para mí existen igual el hombre y la mujer, porque no purde existir una sociedad pensando en una sola parte, porque tan justa o injusta es la mujer como el hombre.

–¿Cómo relaciona el ser mujer y ser política?

–No tiene que haber diferencia, porque cuando planeo las cosas u organizo actividades políticas lo hago pensando en toda la sociedad, no sólo en un sector. Tengo felizmente dos hijas, tres nietas y un nieto y podemos seguir compartiendo las actividades, la vida familiar sin que exista una separación entre la familia y nuestra actividad política cotidiana.

–Se dice que las peores enemigas de las mujeres políticas son las mujeres, ¿qué opina?

–No, no lo creo, no puede haber ese tipo de definiciones. Como toda sociedad, puede haber diferencias, pero tan valiosa es la mujer como el hombre. Los que se enfrentan no son los hombres y las mujeres, sino las ideas, concluye.

 
 
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