Michael Moore es un hombre de convicciones fuertes y dispuesto a restregárselas a quien se anime a ver sus películas. Nadie puede acusar a Moore de parcial y subjetivo porque el representa un tipo de cine documental en el cual el narrador es parte de la historia que documenta y no una voz en off que aspira a la neutralidad manteniéndose fuera de cámara y haciendo preguntas. Su éxito e influencia proviene precisamente de su explícita y abierta toma de posiciones. Moore es el personaje principal cuando persigue al presidente (CEO) de General Motors, Roger Smith, en su primer documental Roger & Me. Moore no pretende ser objetivo ni busca cumplir la función de un periodista. Él sólo filma sobre temas que le atañen, le apasionan o le enojan y que normalmente impactan la vida de la clase media y clase trabajadora estadounidense. En especial temas que tienen que ver con la vida de una Norteamérica media (la llamada Middleamerica), en ciudades algo periféricas a urbes más sofisticadas o centrales al poder político en EU. Por todos sus excesos hay que admirar y resaltar que Moore no se censura nunca y es tenaz para desarrollar su argumento fílmico. Le rodea, por eso mismo, la controversia pero hay que aceptar que él mismo la provoca. Debido al contenido de su película Fahrenheit 9/11 –ganadora de la Palma de Oro en Cannes en el año 2004 y que trata de las decisiones que llevaron a la Casa Blanca de Bush a iniciar la guerra contra el terrorismo– el escritor Christopher Hitchens acusó a Moore de mentiroso y le comparó con Leni Riefenstahl, la directora de cine que sirvió al nazismo. Michael Moore despierta pasiones encontradas y no se achica ante la controversia pública. Su más reciente película, Slacker Uprising edita una gira que realizó Moore en el año 2004 por los campus universitarios de 62 ciudades de USA cuando Bush buscaba su reelección. En esa gira se presentó en estadios y teatros, antes miles de estudiantes, promoviendo el voto en contra de Bush y atacándolo sin piedad. No escondía, entre buenos chistes, sus preferencias por John Keery el candidato del partido demócrata. Compartió entonces el escenario con artistas de la música como Joan Baez, Eddie Vedder de Pearl Jam, Tom Morello de Rage Against The Machine, R.E.M. y Steve Earle. Antes de las elecciones de este año en USA, Michael Moore regalará esa película en la internet, a través de la página oficial www.slackeruprising.com. Para acceder a ella hay que hacer un breve registro en la página antes de recibir acceso y poder bajarla de forma enteramente gratuita. Esta es la primera película comercial de alto presupuesto –su costo fue de 2 millones dólares– que se regala en la internet. El DVD saldrá a la venta en octubre pero la versión digital gratuita es de buena calidad y resolución. Las filmaciones de Michael Moore no se caracterizan, además, por ser estéticamente cuidadas, ni por detallistas. A uno le interesa lo que piensa e informa Moore y la manera frontal como lo filma y ese tipo de documental se ve muy bien dentro de las limitaciones de una pantalla en una computadora.