Cierto es que debo permanecer tranquilo, al parecer los dioses me escuchan, por que no será secretario de Salud estatal ninguno de los prospectos que se pronunciaban la semana pasada, durante el desarrollo de VII Reunión Ordinaria del Consejo Nacional de Salud, el secretario del ramo a nivel federal, el médico guanajuatense José Ángel Córdova Villalobos dijo, será un orgullo asistir a la toma de protesta de Antonio Marín López como nuevo secretario de Salud en Puebla.
Nominación que a vuelo de pájaro tiene dos problemas: 1. Es posible que la nominación se deba a que es parte del tronco familiar del actual gobernador, ambos ixcaquixtleños, razón suficiente para ser nominación de nepotismo del que estamos artos todos con los apellido Jiménez, Morales, Marín. 2. Tiene relación con mi árbol genealógico, nuestro segundo apellido es López es por tanto una propuesta es mi honor, lo que no es malo. Lo cierto es que independientemente de que pueda o no ser pariente de alguno de los dos, se salva honorable tocayo porque es poblano, egresado de nuestra gloriosa Facultad de Medicina, un profesional de la medicina de reconocido crédito docente, sabio en el decir, expresa sus conocimientos con reconocida habilidad, capítulo especial, porque los conocimientos de ciencia dentro del grupo médico donde es dominante la actualización, el conocimiento último obliga por necesidad el tener habilidad, facilidad no siempre manifiesta, tal ocurre con una inmensa cantidad de médicos, químicos, biólogos, muchos profesionales de la salud más, que presumen grados de maestro o doctor, los que al ser escuchados no se les entiende, no saben, no pueden explicar, dejan la impresión, en el mejor de los casos, de no entenderlos porque el nivel de sus escuchas es bajo, licenciatura, grado no al alcance de su sapiencia, muy por encima de ese público.
Pero el tocayo Marín es todo lo contrario, es claro en el decir, hábil en la expresión, preocupado en el quehacer, un médico que escaló puestos con merecimiento, quizá su más notorio defecto de entre sus virtudes lo sea el que se desarrolló cerca de la medicina especulativa, la mafia comercial que incapaz de separar el bien particular del bien público, lo que es una desgracia. También es debilidad formativa su orientación clínica, su especialidad, pero debe imperar la calma, no hay nadie perfecto, en especial si no se asocia a malos, especuladores encarecedores de la medicina de servicio, los que negaron a nuestra escuela su posibilidad en la enseñanza, los políticos; por ello está obligado a dar buenos resultados, ahora no solo en el ramo de las transfusiones o la salud de la sangre que se dona, en ese camino se cruza el VIH, hepatitis “C”, los virus herpes, dengue, paludismo, tripanosomas, leishmanias, rubéola, sarampión, trasplantes, más allá el horizonte epidemiológico se amplía con el síndrome respiratorio y diarreico, la atención al medio saludable, agua potable para todos, no embotellada por trasnacionales, la recolección de residuos, drenaje, fecalismo, vivienda, educación sanitaria, protección a trabajadores, problemas tantos, apenas algunos, que deben tener enfoque con su presencia.
Es pregunta obligada saber si sus contactos con la salud pública nacional podrán ser útiles para permitirle actuar de manera diferente, romper con el no se puede, la falta de recurso, dejar de seguir construyendo unidades de salud, hospitales de tercer nivel, siempre mal abastecidos, con tecnología de punta impagable, sin personal, carentes de material, función pésima, por falta de planes, programas o proyectos de función, solo el evidente plan de, no me des, ponme donde hay, gastar innecesariamente.
Compañero Antonio Marín López, usted es el indicado para romper con el muro de la rutina burocrática, solicitar a tiempo, sin especular, los materiales, las vacunas, los refrigeradores, que para todos han sido imposibles por que nunca piensan en ellos, se debe pensar en abastos convenientes, necesarios, dejar el rumbo de la medicina de cuota basada en tecnología inoperante, obsoleta para la pobreza del pueblo que no la puede pagar por que es cara. Estas, muchas otras razones obligan a razonar que es posible que en las zonas más abandonadas del recurso público, donde subsisten los pueblos de habla indígena monolingüe, los pueblos al margen de recursos, la Secretaría de Salud no cobre consultas ni medicamentos, por que son pobres enfrentados a su suerte.
Debe la secretaría trazarse como meta ayudarlos, conforman la mayoría de este país, fortalecer la medicina social básica, el primer nivel de atención que no se quiere poner en práctica, es simple verlo con ojos de obligación, bondad, ética, así usted pasará a la historia, ponga a trabajar a salubristas, epidemiólogos, jefes de región, revise su capacitación, que no solo sean compadres de los secretarios que lo anteceden, a ellos se les a llamado con justicia “carabina de don. Ambrosio”, la salud pública pulula en personajes de un esquema que avergüenza, no solo a la salud que esta a su encargo a la medicina misma, permítame sentir que los dioses me escucharon.