El titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Mario Ayón Rodríguez, dijo ayer que en su opinión no hay bandas de narcotraficantes actuando en Puebla y que, en todo caso, existen delincuentes menores que se hacen pasar por Zetas o integrantes de otros grupos del crimen organizado dedicados al tráfico de drogas.
De hecho, el funcionario contradijo las versiones oficiales que han dado por hecho que los ocho hombres que estuvieron a punto de ser linchados el mes pasado en el municipio de Tlapanalá, son miembros de Los Zetas.
Entrevistado en el marco de la ceremonia oficial por el 146 aniversario luctuoso de Ignacio Zaragoza, al general en retiro del Ejército Mexicano se le cuestionó la aparición de mensajes del narcotráfico en los cadáveres de algunos ejecutados, como el que apareció la semana pasada en la Sierra Norte.
Ayón declaró que él no cree que en territorio poblano estén incursionando los cárteles del Golfo y Sinaloa. Añadió que la actividad criminal se reduce a “pequeños delincuentes” que usan los membretes de maleantes organizados, para intimidar a la sociedad poblana.
“No se ha comprobado que realmente pertenezcan a esos grupos. Ni los ocho que fueron detenidos en Tlapanalá”, remató.
Incluso reiteró que todas las personas a las que se ha detenido por tener vínculos con el narcotráfico deben ser considerados “como criminales del orden común (...) la delincuencia organizada es una cosa muy especial, realmente está actuando en el norte del país, en Tabasco, Michoacán, pero aquí probablemente no estamos con una inseguridad“ (sic), aseveró.
En la ceremonia en honor a Ignacio Zaragoza, el orador oficial fue el subsecretario del Trabajo y Competitividad, Carlos Hernández, quien en su discurso habló de la inseguridad al decir:
“Con unidad y trabajo los poblanos debemos honrar la memoria de nuestros héroes (...) la batalla que hoy demos librar y que estamos obligados a ganar es en contra de pobreza y desigualdad, en contra de aquellos que atentan contra la seguridad de las personas e instituciones, contra quienes alteran la convivencia y paz social, que atropellan los derechos humanos y que envenenan a nuestra juventud”.