El gobierno del estado se deslindó ayer del conflicto que tienen locatarios del mercado San Diego Manzanilla con militantes de la organización Antorcha Campesina. El titular de la Secretaría de Gobernación, Mario Alberto Montero Serrano, dijo que la solución del problema corresponde exclusivamente al ayuntamiento de la capital estatal.
En una entrevista, el responsable de la política interior en la entidad dijo que la intervención del Poder Ejecutivo local tiene el propósito de evitar más enfrentamientos violentos, como el sucedido el miércoles pasado, en el cual resultaron nueve personas heridas.
Montero Serrano respondió también a los cuestionamientos que ha realizado Fernando Cuéllar Muñoz, presidente del Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, quien dijo que el gobierno estatal no se ha empleado a fondo para hacer que se respete a los locatarios que legalmente tienen derecho a ocupar lugares en el mercado.
El titular de la Segob declaró que el problema no es reciente, sino que se viene “arrastrando” desde hace varias administraciones municipales: “Se trata de un conflicto entre dos grupos por la distribución de espacios y el control de ese mercado, uno encabezado por el señor Cuéllar y el otro liderado por Antorcha Campesina” (sic).
El funcionario informó que no todos los locales del centro de abasto están regularizados, pero, a pregunta expresa, aseguró que Antorcha Campesina –organización afiliada al Partido Revolucionario Institucional– no está “saliéndose de control” del gobierno.
Por su parte, los antorchistas ofrecieron este jueves una rueda de prensa en la que aseguraron que Fernando Cuéllar no se dedica a la defensa de los derechos humanos sino a azuzar a comerciantes, por lo que lo responsabilizaron del zafarrancho del miércoles:
“Fue el grupo de Fernando Cuéllar el que arremetió salvajemente contra mujeres y niños que trataban de aclarar lo concerniente al acceso a los sanitarios del lugar, pues los seguidores de Cuéllar Muñoz les negaban la entrada a pesar de que existía un convenio de por medio”, expresó José Gómez, dirigente de los expendedores afiliados a Antorcha.
“Llegaron con palos, con piedras, con martillos, con cuchillos para golpearnos, no les importó que hubiera puras mujeres o niños los que estaban ahí, se ve que ya estaban preparados para eso, uno traía una pistola... Fernando Cuéllar y sus seguidores mienten e intentan hacerse pasar por víctimas ante los medios de comunicación y la opinión pública”, remató el líder.