Si bien el ritual del informe gubernamental acabó, lo que se agradece, la necesidad de valorar acciones de gobierno resulta relevante, ya que permite confrontar las visiones que desde lo institucional se tienen sobre la realidad social del país y de la propia gestión.
El segundo informe plantea las acciones emprendidas y los resultados obtenidos por el Ejecutivo Federal entre el 1 de septiembre de 2007 al 31 de agosto de 2008, en el marco de los cinco ejes de política pública que son la base del Plan Nacional de Desarrollo 2007–2012, que son Estado de Derecho y Seguridad, Economía competitiva y Generadora de Empleo, Igualdad de Oportunidades, Sustentabilidad Ambiental y Democracia Efectiva y Política Exterior Responsable.
Por razones de espacio me referiré sólo a un punto del segundo aspecto. Según el documento la política económica del gobierno federal busca mejorar las condiciones de vida y las oportunidades de todos los mexicanos, especialmente de quienes viven en situación de pobreza. Para ello, es necesario alcanzar mayores de crecimiento en nuestra economía, propiciando así la generación de empleos bien remunerados, para lo cual se ha mantenido la estabilidad macroeconómica a través de las finanzas sanas; se busca realizar reformas estructurales para transformar el aparato productivo con una visión de largo plazo y diversificar las fuentes de crecimiento económico, fortalecer la competencia y promover la inversión en distintos sectores claves de la economía, tales como infraestructura, turismo, campo, vivienda y telecomunicaciones, entre otros.
Se afirma que en el último año hemos enfrentado una situación adversa caracterizada por el bajo crecimiento de Estados Unidos, así como por los elevados precios internacionales de los alimentos y los energéticos, pero que el gobierno federal desplegó programas y acciones para proteger la economía familiar. Es decir, todo está bajo control, lo que obviamente contrasta con la realidad.
Para nadie es un secreto que la estabilidad macroeconómica se ha mantenido a costa de una política monetaria restrictiva, que ha inducido tasas bajas de crecimiento con sus lamentables efectos sobre el empleo y la continúa migración de mexicanos. La economía se ha vuelto más vulnerable ante inestabilidad y crisis estadounidense y el gobierno se ha sentado a esperar que dicha situación se resuelva, ante la imposibilidad de reaccionar con políticas propias, mostrando aún más la dependencia hacia la economía norteamericana.
La inflación ha castigado fuertemente a los sectores de menores ingresos, ya que son los alimentos básicos y por tanto de consumo generalizado, los de mayor incremento.
Aunque el protocolo del informe cambió, la versión impresa del mismo sigue sin analizar los problemas principales que aquejan a la sociedad, manteniendo un discurso que muestra el distanciamiento del ejecutivo federal con una parte significativa de la población.