En las últimas 24 horas aparecieron dos presuntas víctimas de la delincuencia organizada; se trata de un taxista cuyo cuerpo fue encontrado acribillado por cinco tiros en el municipio de Izúcar de Matamoros, y de una mujer que llegó hasta un hospital del estado de Tlaxcala con cinco grapas en un seno, esto después de haber sido presuntamente plagiada en Puebla.
En el primer caso, se trata del cuerpo de quien en vida llevó el nombre de Albino Lara Martínez, de 52 años de edad, quien laboraba en una central de taxis Matamoros, ubicada en la plaza principal de esa población.
De acuerdo con los primeros reportes, tres sujetos abordaron el taxi de Lara el 1 de septiembre y no se volvió a saber nada del trabajador hasta tres días después.
El cadáver fue encontrado en medio de un sembradío de sorgo de la junta auxiliar de Calmecac, del municipio de Tepexco, en los límites con el estado de Morelos; el taxi fue abandonado a la orilla de la carretera a Cuautla.
De los cinco disparos de arma calibre 9 milímetros que presentaba el cuerpo, uno de ellos era el llamado “tiro de gracia”, por lo que se presume que el caso tenga relación con la delincuencia organizada.
La Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado de Puebla investiga este caso de acuerdo a la averiguación previa 1060/2008/Matamoros. Hasta ahora no hay una sola pista que lleve a la captura de los culpables.
En el segundo caso se trata de una mujer que habría sido secuestrada en Izúcar, y después de haber sido torturada terminó en un hospital del vecino estado de Tlaxcala, según un portal de internet.
Al respecto, la PGJ se reservó hacer posturas y comentarios pero fuentes internas confirmaron que la dependencia del caso tenía conocimiento del asunto y confirmaron que la mujer tenía cinco grapas clavadas en uno de sus senos cuando llegó al nosocomio.
Fuentes consultadas en Izúcar de Matamoros dijeron no conocer ni identifican a quien lleva el nombre de Narcisa Ramírez Bello como vecina de ese municipio, cuando sólo hay dos familias con ese apellido paterno.
Hasta el momento el gobierno del estado no ha querido reconocer ningún caso de ejecución en Puebla.
Tan sólo en lo que va del año se tienen registrados seis casos en la Sierra Norte, concretamente en la zona de Huauchinango, donde se existe una serie de presuntos plagios de empresarios de la región.
El 24 de agosto, la PGJ logró la identificación de los dos hombres que aparecieron ejecutados en una junta auxiliar de Huauchinango el jueves de la semana pasada. Sin embargo, las investigaciones continúan para esclarecer el móvil de los homicidios.