En dos años de gobierno, Felipe Calderón ha dejado muchos temas pendientes en la agenda, como promover impuestos competitivos y simples, pues la reforma fiscal quedó incompleta al mantener su control en los contribuyentes cautivos y sin presentar una política de gasto.
Durante su etapa como candidato a la presidencia de la República por el PAN, Calderón presentó su propuesta “Economía Competitiva y Generadora de Empleos”, en la que se comprometió a promover impuestos competitivos y simples. Al respecto, el investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Puebla Eudoxio Morales Flores y el ex presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Marco Antonio Cerón Grados, en entrevistas por separado, coincidieron en que Calderón Hinojosa no ha cumplido con ese compromiso.
Morales Flores dijo que la reforma fiscal sólo fue un “parche” y no una modificación integral al sistema impositivo del país. “Lo que necesitamos es una reforma que respete el estado de drecho en cuanto a los ingresos, pero también que se establezcan políticas para los egresos, porque hay corrupción en el gasto publico”.
De aquí a 2012 la reforma fiscal sólo aportará 1.4 por ciento más al Producto Interno Bruto (PIB) y del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) provendrá el 0.6 por ciento; por lo que no hay un gran aumento en la recaudación y con ello este gobierno le queda a deber mucho al país en materia de impuestos, remarcó Morales Flores.
El pendiente es ampliar la base de contribuyentes: sólo 13.5 millones de mexicanos pagan impuestos en un país de 106 millones de personas, añadió.
En tanto, Cerón Grados señaló que en el periodo de gobierno de Calderón Hinojosa no se ha dado la simplificación de impuestos; muestra de ello, señaló, es el IETU, que complica el pago del resto de gravámenes, no por su manera de calcularlo, sino porque tiene que ver con el flujo de efectivo al igual que el Impuesto al Valor Agregado; sin embargo, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) tiene que ver con lo gastado, lo que genera una complicación porque debe haber una conciliación entre los tres grandes gravámenes.
Tampoco son impuestos más efectivos, porque el IETU terminó siendo un “Frankestain” y por ello hay más de 3 mil amparos que no se han dirimido; además, no hubo una disminución en la tasa del ISR como propuso Calderón Hinojosa, concluyó el ex president nacional del IMEF.