El Puebla de la franja vive una situación de tensión originada desde el interior del club y que ha provocado la desestabilización de un grupo de jugadores con muchas limitantes.
Puebla tiene siete puntos en el mismo número de partidos, tiene una posición de media tabla hacia abajo, con un rendimiento que en la cancha ha dejado que desear, sobre todo por lo prometido.
El antecedente
Al terminar la temporada anterior, con aquel decepcionante juego ante Atlante que costó la calificación al repechaje para los camoteros, la esperanza era que ese plantel con algunos refuerzos sería más que competitivo.
Al paso de los meses Ricardo Henaine se uniría al equipo de la franja comprando las acciones de Eduardo Abraham, Justo Olvera, Antonio Fernández y Rafael López Castellanos.
A los anteriores directivos se les argumentó que si su intención era quedarse en el club tendrían que invertir más dinero que el año anterior porque la pretensión era armar a un equipo protagonista. Los accionistas decidieron dar un paso al costado ante dicha situación.
Cuando Ricardo Henaine se presentó junto con Francisco Bernat como accionista expresó: “Vamos a darle a la afición del Puebla de la franja el equipo que se merece, protagonista, vamos mejorar al equipo, para eso estamos aquí”.
El director técnico José Luis Sánchez Solá por su lado pidió que la base del equipo poblano del año anterior permaneciera en el club camotero: “Para que podamos conseguir los objetivos es fundamental, que se quede la base de este equipo, solamente para redondear el club con tres o cuatro jugadores más”.
Lucha de intereses
Pero la intención de Ricardo Henaine desde su llegada es quitar a José Luis Sánchez Solá de la dirección técnica. Situación que obedece a intereses personales, ya que junto al directivo está el promotor Guillermo Lara y otros personajes que buscan hacer negocio con el cuadro del Puebla.
El único obstáculo es Sánchez Solá, ya que el director técnico tiene relación con otro promotor, Carlos Hurtado; por lo tanto, entraron en una contradicción en la elección de jugadores.
Por si fuera poco, el presupuesto con el que se fue al draft fue menor que el del año pasado. Contradiciendo el argumento por el cual los directivos anteriores salieron del club. El resultado es que todo lo que quiso traer el técnico fue una negativa de parte de los directivos y una nula inversión por parte de Henaine; además de esta situación, el directivo puso al club en un ring de pelea al negarse a firmar con TV Azteca, lo que finalmente hizo Bernat a espaldas del otro socio del club.
Eso partió al equipo de Puebla en el interior, donde hay un franco divorcio entre los directivos que entregaron al técnico un plantel de escaso talento, el más débil desde que regresaron al máximo circuito.
En conclusión, hoy se dará una reunión en punto de las 9 de la noche donde intentarán llegar a un acuerdo entre directivos primero y después con el cuerpo técnico.