“Es una pena que algunas de las esculturas históricas de Puebla, como la de Benito Juárez, que da su nombre a una de las avenidas más importantes de la ciudad, la China poblana, Carmen Serdán y uno de los querubines que se ubica atrás de la fuente principal del zócalo tengan tal grado de deterioro que dentro de 10 años más no habrán nada de ellas”.
Así habla el escultor Alberto Aguilar, quien dio a conocer a La Jornada de Oriente que en breve arrancarán un proyecto junto a la Asociación Estatal de Padres de Familia para realizar el rescate de las piezas.
En entrevista, comentó que fueron los propios padres quienes se acercaron a él para realizar estas jornadas de restauración, que arrancarán en la escuela primaria “Hermanos Serdán”, donde está uno de los monumentos más antiguos. La primera escultura en el estado, curiosamente, dijo, “es conocida como el monumento al boliche, que se encuentra entre las calles 10 y 12 Poniente, casi esquina con el bulevar 5 de Mayo, y data de 1916”.
Por otro lado, lamentó que exista un monumento deforme a Carmen Serdán, que más bien parece la silueta de una mujer egipcia. “Después de 100 años de su nacimiento, no conocemos el rostro real de la ilustre poblana. Creo que hace falta un poco de sensibilidad por parte del arquitecto Jesús Corro, responsable de esculpirla”.
Señaló que ese mismo escultor realizó un franciscano, ubicado en la calle de Reforma y 13 Sur, con los brazos por debajo de la rodilla. “Es la misma persona –agregó– encargada de oxidar y deteriorar a la China poblana, cada tres años. Le está dando en la madre a toda la ciudad, con unas piezas que son adefesios”.
“Qué podemos esperar”, lamentó, “cuando también los gobernantes con una enorme ignorancia son quienes contratan a este tipo de personas. Tan sólo hay que recordar que en la administración de Melquiades destruyeron el mural del maestro Ramírez Osorio”.
Recientemente, expuso, a la presidente Blanca Alcalá “le entregaron tres ninfas esculpidas que más bien se ven fracturadas, como parches”. Otro caso similar se presentó en la época de Doger con los “ángeles asexuados y el ángel custodio, que salió en 2 millones de pesos”.
Finalmente, dijo que en la ciudad de Puebla existe un promedio de 15 monumentos históricos que se han quedado en el olvido y que es necesario rescatar, pues forman parte de nuestra historia e identidad.