El penal de Izúcar de Matamoros sólo tiene 12 custodios para vigilar a más de 400 reos internados en este lugar, cantidad a la que se sumarán siete más pertenecientes a la banda de Los Zetas, grupo armado del Cártel del Golfo.
La noticia de que estos sicarios serán trasladados al penal ya comenzó a inquietar a la población, y aunque hay gente que no está enterada de ese hecho –o prefiere no estarlo–, para más de dos hay una percepción ineludible: “Es para soltarlos, aquí se van a ir fácil”.
El penal regional está localizado en pleno centro de Izúcar de Matamoros, en un edificio histórico que comparte con Obras Públicas, Desarrollo Social y otras instancias de gobierno. La entrada apenas mide poco más de un metro y sólo cabe un hombre por ella. El lugar es tan viejo como el propio municipio.
Aunque no se tienen reportes de fugas de ese reclusorio, al menos recientes, pocos son los que dudan que Los Zetas vayan a cumplir su sentencia ahí; es más, aseguran que pronto será el día en que el resto de sus compañeros lleguen para rescatarlos.
“No podemos esperar otra cosa: los policías y los custodios apenas tienen un sueldo de 2 mil 500 pesos a la quincena; los comandantes, 3 mil. ¿Quién va a arriesgar su vida por ese sueldo?”, dice un habitante bien enterado en este municipio mixteco.
Tras la noticia del traslado de los delincuentes, las autoridades de ese penal prefirieron no aparecerse. Ayer creció la presencia de la Policía Estatal en Izúcar de Matamoros y un hombre de chaleco café pasó más de una hora tomando imágenes por fuera a esa cárcel, no se sabe para qué.