Policías municipales de la capital poblana denunciaron que no cuentan con el equipo necesario para realizar su trabajo; sus chalecos antibalas están caducos, las patrullas tienen graves fallas mecánicas y su armamento es de menor respuesta que el que usan los delincuentes.
Dijeron que en general trabajan en muy malas condiciones, pues además el secretario de Seguridad Pública Municipal, Alberto Hidalgo Vigueras, los trata despectivamente e incluso los incita a los golpes.
Justo cuando concluyó la sesión especial del “Consejo Estatal de Coordinación del Sistema Nacional de Seguridad Pública”, en la que Mario Marín anunció las medidas para combatir la delincuencia, un grupo de agentes de la policía declaró a los medios de comunicación que hasta los uniformes que utilizan son de la administración municipal pasada.
Roberto Molina, uno de los policías, dijo que el mal funcionamiento de la corporación se puede ejemplificar en que durante la administración de Enrique Doger había una patrulla para vigilar una colonia. Actualmente, una patrulla debe cuidar 10 colonias.
Otros compañeros denunciaron que Hidalgo Vigueras los llega a tratar con mentadas de madre.
José Antonio Sánchez dijo que será difícil cumplir con las metas que acordaron en la sesión especial del Consejo Estatal de Coordinación del Sistema Nacional de Seguridad Pública, dadas las malas condiciones en las que trabajan.
Consideró que los principales apoyos debieran ser para los policías y no para sus directivos, pues el secretario Hidalgo Vigueras viaja en una camioneta blindada –situación que no se había presentado en otras administraciones municipales–, mientras que los agentes trabajan con chalecos antibalas inservibles.
Un policía municipal gana cerca de 2 mil pesos quincenalmente y trabaja turnos de 24 horas por 24, por lo que los agentes piden que se contrate a más policías para poder cumplir con su trabajo.
Ya se realizan negociaciones con el secretario de Seguridad Pública Municipal para solucionar los problemas, pero cuando éstas concluyen los policías son reprendidos. Si esta situación no cambia, los agentes podrían realizar un paro de labores, advirtieron.