Clásico Instantáneo
Sugar, File Under Easy Listening
Rykodisc, 1994
En realidad me hubiera gustado recomendar el primer disco de la banda Sugar llamado Copper Blue, pero está fuera de edición y es difícil de conseguir. No quiero tampoco incitarlos a ninguna acción delictiva recomendándoles que lo bajen (ilegalmente) de la internet mediante programas de intercambio de archivos entre usuarios. Les presento entonces un cd casi igual de bueno: File Under Easy Listening. Esta agrupación la formo Bob Mould, ex líder de la influyente banda de punk ochentera Hüsker Dü. Así como Hüsker Dü impulsó la música de los Pixies y del Grunge de Seattle a principios de los 90, Sugar fue el semillero del rock alternativo y del sonido indie pesado. La ultra–famosa banda llamada Foo Fighters es un clon de Sugar y todas las bandas congéneres de los Foo estarán por siempre endeudados con Sugar y Bob Mould. Los riffs de guitarra distorsionados y en extremo emocionantes; las frases melodiosas, pegajosas, afinadas pero a gritos –así como los pasajes cursis a los cuales se acceden con violencia– fueron primero de Bob Mould.
Novedad
Willie Nelson & Wynton
Marsalis, Two Men With The Blues
Blue Note Records, 2008
En este disco se juntan dos legendarios músicos de dos mundos muy diferentes. Por un lado tenemos al trompetista miembro de la extraordinaria familia Marsalis, familia leyenda del jazz estilo Nueva Orleans; el segundo es el ídolo del country, el Señor Willie Nelson. El resto de la banda son los miembros del quinteto de Marsalis pero a diferencia de otras grabaciones más correctas y académicas la interpretación de estos reyes del blues es ligera y alivianada. Con Willie Nelson todo suena más liviano. La revista Entertainment Weekly menciona que “Willie y Wynton parecieran una pareja dispareja, pero este disco en vivo hace que la leyenda del country y el maestro del jazz suenen como un dúo natural.” El disco corresponde a la grabación de dos conciertos que dieron el año pasado en el Lincoln Center en Nueva York frente a un público que aplaude emocionado en cada solo y al final de cada canción.
Online
The Verve, Forth
Parlaphone, 2008.
(http://www.myspace.com/theverve)
Este disco representa el regreso de la banda The Verve después de haber pasado por una separación de casi 10 años. El tiempo que estuvieron juntos en la década de los 90 estuvo plagado de problemas internos: la separación parecía inevitable. Lo asombroso fue que decidieron separarse después de haber tenido el mayor de sus éxitos con el disco Urban Hymns que incluía la canción Bittersweet Symphony. Por esa canción –imposible de olvidar– el disco permanece disponible en cualquier supermercado. Bittersweet Symphony tiene todo para ser una canción inolvidable. La canción gira alrededor de unas famosas cuerdas sinfónicas extraídas de un himno de los Rolling Stones –a los Verve se les “olvido” mencionarlos en los créditos de composición– por lo cual fueron acusados de plagio. El sencillo apela a la niña fresa de secundaria y no agrede la integridad de un rockero y padre de familia que todavía siente el palpitar de su corazón hippie; ni a la señora ama de casa que escucha la canción dentro de la programación de su estación de radio romántica entre Luis Miguel y Enrique Iglesias: es una canción para casi todo mundo. Poco más de un año después de presentar esta rola los Verve se separaron amargamente. Recientemente se reunieron, iniciaron una gira a finales del año pasado y ahora están promoviendo un nuevo álbum. Richard Ashcroft ha sido elogiado por el líder de The Coldplay –Chris Martin– como el mejor frontman del rock. Este disco nuevo es rock bien producido, lleno de atractivas composiciones que despiertan simpatía. Es un buen disco de rock, bien pensado y bien elaborado y un mejor trabajo que todas sus producciones pasadas aunque tristemente no les asegura a los Verve repetir el éxito comercial de Bittersweet Symphony.