La ocurrencia de haberse autorizado un sueldo por 40 mil pesos mensuales, así como viáticos por más de 200 mil pesos para sus vacaciones veraniegas con cargo a los trabajadores, terminaron por costarle el puesto al secretario general del Sindicato de Trabajadores Azucareros del Ingenio de Atencingo, Eugenio Hernández Hernández, quien además no supo explicar el destino de las utilidades de la pasada zafra.
El ahora ex lider sindical también es diputado suplente del PRI por el Distrito XI, con cabecera en Chiutla de Tapia, y venía arrastrando diferentes quejas de trabajadores por maltrato laboral, ineficiencia administrativa así como de reparto ilegal de despensas –uno de sus hermanos es delegado del Sistema DIF estatal en el municipio de Chietla–, razón por la cual Hernández presuntamente recibía unos 300 paquetes alimentarios cada mes, mismos que únicamente eran repartidos entre todos sus allegados.
Eugenio Hernández comenzó su carrera dentro del ingenio como cargador de costales de azúcar y coger. Posteriormente fue escalando diversos puestos en el sindicato azucarero, que pertenece a la Confederación de Trabajadores de México (CTM). Ahora, tenía la intención de reelegirse nuevamente como secretario general el próximo año.
El ingenio de Atencingo se encuentra ubicado en la junta auxiliar del mismo nombre perteneciente al municipio de Chietla, al sur del estado de Puebla, en la Sierra Mixteca, cerca de los límites con los estados de Guerrero y Morelos. Ahí, el ingreso promedio de un obrero no supera los 5 mil pesos mensuales.
En ese lugar se desarrolla la segunda actividad económica más importante de la región, después de la migración a Estados Unidos, que es el corte y molienda de caña de azúcar, así como el posterior envasado de ese producto para su exportación.
De acuerdo con datos del ayuntamiento de Izúcar de Matamoros, los bancos de este municipio manejan más de 550 millones de dólares anuales por concepto de la actividad económica del ingenio.
Junto con Hernández Hernández, mejor conocido en la región como “La Calandria”, también fue destituido el resto de secretarios que lo acompañaban en la administración del sindicato.
Ese mismo lunes tomó posesión como nuevo líder José Luis Arias Amigón, quien sólo concluirá el periodo de Hernández y representará un año a los trabajadores cañeros, pues en 2009 deberá convocar a elecciones para renovar a toda la dirigencia.
Sin aviso alguno
El lunes por la noche hicieron acto de presencia representantes del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera de la República Mexicana (STIARM), del cual Atencingo conforma la Sección 77, para realizar una asamblea ordinaria.
Hernández no esperaba a la dirigencia nacional, menos tenía idea de los puntos que se tratarían en la reunión. El acto estuvo presidido por los secretarios de Organización y Finanzas del STIARM, Gerardo Gutiérrez y Lorenzo Pale, respectivamente.
El primer punto de la reunión fue el destino de las utilidades de más de 600 obreros sindicalizados, dinero que fue entregado por la administración del ingenio de Atencingo a sus obreros. Sin embargo, en medio de una serie de contradicciones, Hernández no supo precisar qué hizo con ese dinero, hasta ahora no cuantificado.
Para sorpresa de Hernández, se dio paso al punto número dos que fue la destitución del comité del sindicato de Atencingo; el todavía líder necesitaba 300 votos a su favor para permanecer en el cargo, pero finalmente terminaron votando los 600 sindicalizados en su contra, por lo que fue removido inmediatamente.
En tanto, el agente subalterno del Ministerio Público de Chietla, Miguel Crespo Palacios, puso bajo resguardo de agentes de seguridad pública municipal las oficinas del sindicato, esto a petición de los propios trabajadores, la cuales serán posteriormente entregadas a la dirigencia electa.