En el municipio de Puebla diariamente son reportados en promedio ocho intentos de extorsión o de presuntos secuestros vía telefónica, según el secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Alberto Hidalgo Vigueras.
La cifra cuatro veces superior a lo que tenía registrado el Centro de Emergencia y Respuesta Inmediata en abril pasado, pues de acuerdo con el propio funcionario, en ese mes sólo se registraban dos denuncias diarias por intento de chantaje telefónico; en ese entonces, tres personas fueron detenidas como probables responsables de ese delito.
El funcionario municipal justificó que el incremento en ese tipo de actos ilícitos está directamente relacionado con la incidencia de hechos violentos en el país.
“La gente se asusta, pero no se da cuenta de que se está asustando por eventos que no están sucediendo en el estado. Nosotros a veces sin querer armamos una psicosis y hacemos que la percepción de inseguridad crezca”, indicó.
Hechos como el presunto secuestro de familiares, así como la obtención de premios a cambio de entregar números de tarjetas de telefonía celular, tienen incrementos y disminuciones cíclicas, pero estas van a la baja cuando los ciudadanos deciden denunciar, agregó Vigueras.
“Hay una disminución, pero de repente suben y de repente bajan ese es el problema, si nos avisa de inmediato podemos asesorarlos”, dijo.
Una forma común en que operan este tipo de delincuentes es llamar al domicilio para preguntar si se encuentra la posible víctima en el domicilio; más tarde, se recibe una nueva llamada indicando que un familiar ha sido secuestrado y se exige una cantidad de dinero, la cual debe ser entregada inmediatamente.
En una situación así se debe controlar el temor y pánico provocados por la llamada; posteriormente se debe recurrir al CERI para realizar la denuncia correspondiente. Lo más recomendable es llamar al familiar presuntamente secuestrado antes de entregar una cantidad de dinero, indicó Vigueras.