Pobladores de San Salvador Atoyatempan denunciaron ante la arquidiócesis de Puebla al presbítero Severiano Hernández Méndez por presuntamente acosar sexualmente a menores de edad y atemorizar a la población con la práctica de exorcismos.
Con una manifestación, pobladores de esta comunidad de la Mixteca poblana informaron que en la parroquia de la población el sacerdote se ha aprovechado de la disposición de su feligresía para intimidarla con amenazas satánicas y aprovecharse de las niñas de la población.
Por su parte, Imelda Martínez informó que su hija de 13 años fue acosada sexualmente en una confesión que hizo con el padre Hernández hace tres años. Ella y su esposo hablaron con el vicario episcopal en Puebla, Amador Tapia, quien citó al sacerdote para pedirle explicación por lo actos.
El mayordomo de la comunidad, Genaro Téllez, agregó que cuando el padre comenzó a practicar una religión diferente a la católica –porque el ministro siempre toca el tema de Satanás en sus homilías– acudieron a la comunidad donde antes trabajó, Santa María Chigmecatitlán. Ahí les dijeron que cuatro niñas también enfrentaron el acoso. No lo denunciaron por miedo a represalias.
“Amenaza satánica”
Verónica Ortiz Méndez comentó que desde que el ministro llegó a Atoyatempan, amenazó a la población diciéndoles que el diablo se manifestaba en el pueblo disfrazado de un hombre de negro. Posteriormente les indicaba en sus oraciones que el demonio amenazaba sus vidas.
Por eso, organizó con el padre Victoriano Ramírez un retiro los días 11, 12 y 13 de agosto, dijo Ortiz. Los pobladores calculan que por el costo del retiro y la asistencia, el párroco reunió más de 350 mil pesos.
En esa actividad, cerca de 30 personas se convulsionaron en una de las actividades en las que el sacerdote hablaba de Satanás. Los pobladores suponen que en el agua que les dio de beber el sacerdote pudo introducir algún estupefaciente porque aunque algunos vieron visiones, otros tuvieron problemas estomacales.