La Comisión de Derechos Humanos del estado de Puebla (CDH) no ha investigado los atropellos cometidos por el presidente municipal de Venustiano Carranza, Vicente Valencia Ávila, quien retuvo contra su voluntad durante dos días a más de 50 personas, entre ellos niños, porque le exigían la introducción de redes de agua potable y drenaje en la junta auxiliar de Villa Lázaro Cárdenas, según denunció la dirigente de los agraviados, Elizabeth Hernández Cercas.
Hernández Cercas, presidente del comité de obras de la colonia El Mirador de Villa Lázaro Cárdenas, declaró que aunque el organismo dio a conocer el 12 de agosto pasado que había iniciado por oficio las indagatorias sobre el caso, “nadie ha venido a vernos”, por lo que ignora cómo es que la Comisión de Derechos Humanos está integrando el expediente 7680/2008C, que supuestamente se abrió para recabar los testimonios de las víctimas y del presidente municipal.
El 10 de agosto pasado por la mañana, un grupo de al menos 50 personas –lavanderas de ropa ajena, chapeadotes de potreros, campesinos y algunos niños– todas oriundas de la colonia El Mirador, se apersonaron en la presidencia municipal de Venustiano Carranza, en la Sierra Norte de Puebla, para exigir la introducción de redes de agua potable.
Según los testimonios de los quejosos, el munícipe enfureció y les reprochó la manera en la que estaban requiriendo los servicios. Después, ordenó a los policías municipales de Venustiano Carranza que encerraran en la sede de la alcaldía a todas las personas y los dejó ahí hasta el lunes 11 de agosto por la tarde. Durante ese tiempo, los afectados tuvieron que abastecerse de agua y alimentos que les fueron suministrados por sus familiares desde la calle, sorteando una barda. Las personas estuvieron cautivas más de 50 horas.
Al respecto, Elizabeth Hernández, en una entrevista que concedió al portal electrónico La Gaceta de la Sierra Norte, manifestó sus sospechas por la impunidad que la Procuraduría General de Justicia podría brindarle al edil priista, debido a que el agente del Ministerio Público subalterno adscrito a la región no les entregó a los quejosos la copia de las diligencias que realizó el día 11 de agosto, cuando la gente fue liberada y hasta sugirió que si algún objeto del Palacio Municipal era reportado como extraviado por personal de la presidencia municipal, se haría responsable a los vecinos de la colonia El Mirador.
Hernández agregó que en sus apariciones públicas recientes, Vicente Valencia Ávila se ha burlado de la gente que protesta por la falta de obras. Como ejemplo mencionó que en días pasados una anciana le pidió agua al edil, éste ordenó a uno de sus subalternos que le llevara un vaso con el líquido. La dirigente también asegura que el alcalde la ha acosado sexualmente y dice que hay testigos de esas ofensas.
Nosotros no llegamos a quebrar, a romper o a molestar a alguien, simplemente fuimos a exigir el agua potable para la colonia. Luego me amenazó el señor presidente diciéndome que si yo movía un dedo contra él la iba a pasar muy mal. Por ello lo hago responsable de lo que me pueda suceder a mí, a mi familia o a la gente de El Mirador, responsabilizo al edil Vicente Valencia Ávila ya que ésas son las amenazas de que me he hecho en público…”, expresó la dirigente.
En su descargo, Vicente Valencia, asegura que no privó de su libertad a la gente de El Mirador: “en ningún momento los tuve secuestrados, ellos lo pueden corroborar. Como manifestantes tienen derecho en un momento de irse a manifestarse a la presidencia, ellos allí se mantuvieron, pero en ningún momento los tuve secuestrados, la puerta siempre estuvo sin seguro y ahora ya llegamos a un arreglo pacífico” , dijo después de los hechos (sic).
Dilaciones
La exigencia de agua potable y drenaje en la colonia El Mirador tiene más de 15 años y no ha sido atendida, pese a que existen expedientes técnicos elaborados por la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento del estado de Puebla. A decir de Hernández Cercas, el presidente municipal descalificó el proyecto de la paraestatal y se negó a realizar la obra.