El procurador de Justicia, Rodolfo Igor Archundia Sierra, reveló que la semana pasada, cuando los presuntos narcotraficantes detenidos en el municipio de Tlapanalá estuvieron resguardados en las instalaciones de la Academia de Policía, se recibieron llamadas anónimas que alertaban sobre una posible agresión contra los cuerpos de seguridad pública que vigilaban la zona y que se trataría de un intento de rescate de los sicarios.
Esto explica los amplios despliegues policiacos que fueron montados en los alrededores de este lugar para resguardar a los ocho detenidos, quienes habían sido sacados de las instalaciones de la Dirección de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (DIEDO), debido a que se temía que éstos fueran “rescatados”.
De hecho, el jueves pasado, cuando los presuntos narcotraficantes fueron trasladados al penal de San Miguel, se necesitaron cerca de 200 agentes de la Policía Metropolitana y Estatal, y las operaciones fueron dirigidas y realizadas por los directivos de estas corporaciones, quienes no estuvieron presentes en el desplazamiento por temor a que se desatara un ataque.
Nueva ubicación de la DIEDO
Archundia Sierra informó que luego de que concluyeron los interrogatorios contra los presuntos delincuentes se cambió la ubicación de las instalaciones de la DIEDO, que estaban en el fraccionamiento La Hacienda. Esas oficinas fueron trasladadas a la 7 Poniente número 910, en la colonia El Parral.