Este fin de semana, cuerpos de seguridad pública, integrado por elementos de la policía, bomberos, protección civil y vialidad, recibieron un curso de capacitación en materia de respeto y uso de armas. Carlos Alberto Espinal Galeana, Visitador Adjunto y Adscrito al programa penitenciario de la Comisión de Derechos Humanos en el estado (CEDH), afirmó que uno de los principales motivos de la reunión fue dejar en claro que éstos dos temas son de vital importancia para la convivencia social.
“Esta plática ya se dio aquí en tres anteriores ocasiones y en ayuntamientos pasados. Hoy ocurre por el interés del alcalde Eleazar Pérez Sánchez y del director del área, Alejandro González Rodríguez. Es muy claro el objetivo: profesionalizar a todos y cada uno de esos funcionarios públicos”, consideró.
Entrevistado por La Jornada de Oriente, Espinal Galeana admitió que tanto la seguridad pública como los propios derechos humanos son aspectos muy sensibles y que casi siempre están de la mano. “Una de nuestras funciones es precisamente difundir cuáles son esos derechos. Obviamente, y en caso de ser así, los elementos terminarán por comprender su importancia”.
Sin olvidar, dijo, que no pueden perder de vista que la seguridad pública es un derecho de la sociedad. “Es decir, respetar la integridad, vida, libertades, pensamientos y hasta posesiones de los ciudadanos. Todo esto como parte de los programas de prevención realizados en los municipios poblanos”.
El representante de la CEDH descartó que la capacitación impartida a los cuerpos de seguridad pública en Atlixco signifique una respuesta a quejas, denuncias o recomendaciones. “No, definitivamente nuestra presencia no obedece a esas circunstancias. Es por la preocupación de las autoridades municipales”.
Los temas impartidos, contó, fueron: la seguridad pública y los derechos humanos y su íntima relación; el uso de la fuerza y las armas de fuego a cargo de los funcionarios públicos encargados de hacer cumplir la ley; uso legítimo de las armas de fuego y finalmente los derechos humanos como medio para prevenir la tortura. “Es un esquema bastante completo”, señaló.
Cuestionado en torno a los límites y las libertades de la policía para el empleo de la violencia y las armas de fuego, el entrevistado sostuvo que “el uso de la fuerza y de las armas siguen en todo momento de la mano. Por eso los policías deben tener principios comunes y fundamentales como la legalidad. Eso implica apegarse a la ley, actuar con oportunidad, de manera eficaz y rápida. Un aspecto trascendente es tomar en cuenta cuando bienes jurídicos de alto valor como es la vida y la integridad de las personas se encuentran en gravísimo peligro, y únicamente exista el empleo de las armas para poder eliminar los riesgos”.
–En el caso de un operativo de desalojo llevado a cabo por granaderos, ¿cuáles podrían ser los criterios para no violar los derechos humanos de los manifestantes o inconformes?
–Para entrar en materia de un ejemplo tendríamos que revisar adecuadamente las condiciones y factores de un escenario. Sin embargo, la policía tiene que apegarse siempre al respeto de los derechos humanos de la sociedad, y tener presente que son los servidores públicos responsables y garantes de la seguridad. ¿Qué quiere decir?, están obligados a preservar las libertades, el orden y la paz social.
Incluso, añadió, tienen derechos humanos las personas que de manera “irresponsable e ilegítima se agitan y se asocian para una manifestación o para no cumplir un mandato legal”. A partir de eso, expuso, finalizar el operativo de desalojo es producto de enseñanzas impartidas.
En cuanto a la valoración del grupo de servidores ligados a la seguridad en Atlixco, el Visitador Adjunto de la CEDH estimó que calificar su desempeño en derechos humanos es cosa de una “muy simple deducción: nosotros llevamos aproximadamente cinco años viajando a Atlixco. Este municipio es considerado como punta de lanza en capacitación de seguridad pública, y desde luego la progresión de cuatro sesiones anteriores a la de éste fin de semana es increíble”.
Y la diferencia es marcada, abundó, porque antes “nunca habían asistido integrantes del departamento de protección civil, vialidad y bomberos. En el caso de la policía, cuentan con manuales de derechos humanos y hemos mostrados videos al respecto. El plan de la comisión, el alcalde y el director de seguridad es de que todas las policías queden integradas como un equipo”