En 2007 la dependencia estatal reportó 6 mil 918 defunciones y 19 mil 470 hospitalizaciones por accidentes.
El jefe de división del Hospital de Traumatología del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Francisco Morales Flores, explicó que los accidentes en los menores de 18 años varían dependiendo la edad.
Por ejemplo, los accidentes de tráfico –vehículo, motocicleta o transporte público– y el ahogamiento son las principales causas de muerte en la población de cinco a 14 años de edad, seguidas por las caídas y el envenenamiento accidental.
Los menores de un año mueren por agresiones –homicidios– y accidentes vehiculares, y los de uno a cuatro años de edad por accidentes de tráfico, homicidios, envenenamiento, caídas y exposición al fuego, humo y llamas.
En cuando a hospitalización, las mordeduras de perro son la principal causa de atención médica; después son las quemaduras, los choques, el atropellamiento, la mordedura de otros mamíferos y de serpientes.
En 2006 y 2007, respectivamente, la Ssa reportó 10 mil 508 hospitalizaciones por mordeduras de perro, 5 mil 151 por quemaduras, 3 mil 084 por accidentes automovilísticos y de motocicleta, 906 por atropello, 699 por mordedura de mamíferos y 286 por mordedura de serpiente.
El grupo de la población más vulnerable a las mordidas de perro en 2007 fue el de cinco a nueve años de edad, con mil 425; después fueron los de 10 a 14 años, con mil 273; de 15 a 19 años, con 956; de uno a cuatro años con 764 y 14 en menores de un año.
Los niños de uno a cuatro años fueron quienes sufrieron más quemaduras, 625; después los de cinco a nueve, 426; de 15 a 19, 358; de 10 a 14, 333 y menores de un año, 129.
Por accidentes de transporte la población más sensible fue la de los 15 a 19 años; 255 resultaron lesionados, mientras que sólo 73 menores de un año resultaron afectados.
Los percances de tránsito y las mordeduras de perro, problema de salud pública
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que los percances de tránsito ya son un problema de salud pública, pues de acuerdo con cifras de la misma fuente, cada día mueren más de 3 mil personas por lesiones resultantes de dichos accidentes, y es en los países de bajos y medianos ingresos donde se concentran aproximadamente 85 por ciento de esos decesos.
El organismo internacional estima que para 2020 las muertes por accidentes automovilísticos descenderán un 30 por ciento en las naciones de altos ingresos, pero aumentarán considerablemente en los de bajos y medianos.
Por lo tanto, advierte, que “de no emprenderse acciones para mitigar esa causa, las lesiones causadas por el tránsito serán la tercera causa de la carga mundial de morbilidad y heridas”.
De igual forma, la OMS estima que el costo económico de los choques y las lesiones causados por el tránsito ascienden a 1 por ciento del Producto Interno Bruto en los países pobres, 1.5 por ciento en los de ingresos medianos y 2 por ciento en los de elevados.
El jefe de división de Traumatología del IMSS hizo un llamado de atención a las autoridades gubernamentales y municipales, porque hasta ahora, dijo, las medidas de vigilancia que ha puesto en marcha el Comité Estatal de Prevención de Accidentes en la entidad –en el que participan las secretarías de Salud, de Educación Pública, de Seguridad Pública, del Trabajo y Competitividad, de Comunicaciones y Transportes, el DIF estatal, la Dirección General de Protección Civil, la Dirección de Seguridad Vial de la capital poblana y la Policía Preventiva– no ha mostrado mucha eficiencia.
Informó que desde hace tres años los accidentes de tránsito, a los que están expuestos todos los seres humanos, pero sobre todo los menores de edad, en lugar de disminuir han incrementado.
El alcoholismo y el exceso de velocidad, explicó, son los principales factores que han contribuido a que haya más percances de tránsito.
Por eso, dijo, es necesario que las autoridades municipales y estatales aumenten la vigilancia en los antros para verificar que los muchachos que acuden a esos establecimientos no manejen en estado de ebriedad; vigilen que los conductores sean mayores de edad –“un adolescente, como tiene menos responsabilidad de sus acciones, le gusta jugar a las carreritas y le mete la pata al acelerador, y eso provoca un índice mayor de accidentes”–, y restrinjan las licencias de manejo a los menores de edad.
Morales Flores manifestó que la labor preventiva es una acción en la que deben trabajar la familia, las escuelas, los legisladores y las autoridades gubernamentales.
En cuanto a las mordidas de perro, que también ya son un problema de salud pública en la entidad porque representan la primera causa de hospitalización, el especialista en traumatología aseveró que es necesario que se fortalezcan los programas por parte de las autoridades municipales para detectar a los perros callejeros, pues advirtió que una mordedura de un canino infectado con rabia puede ser mortal porque el virus ataca el sistema nervioso central.
Las quemaduras, que son más comunes en los niños de cuatro años, se originan frecuentemente por descuidos de los padres de familia, al dejar ollas de agua caliente al alcance de los infantes o la estufa prendida, y en las comunidades rurales, por el humo del fogón.