Cinco kilómetros adelante de la cabecera municipal y más de 300 metros cerro arriba se encuentran piedras de más de siete metros de ancho que lucen pinturas realizadas hace varios cientos de años, aunque por ahora aún no se logra determinar su antigüedad.
Fue un campesino el que detectó el sitio donde se nota que saqueadores trabajaron durante varios días para descubrir las lozas, por lo que una vez enteradas las autoridades municipales se montó un operativo de seguridad para resguardar la zona y evitar que los delincuentes puedan llevarse parte del hallazgo.
Un ocelote en color rojizo, un jaguar con pintura verde y una rana naranja, son parte de lo que se puede observar en las piedras, lo que hace pensar que se trata de trabajos efectuados por la cultura mixteca–zapoteca, que probablemente trataron de representar las estaciones del año.
Joaquín Bolaños Rieutort, director de la Casa de la Cultura, manifestó que se hizo la notificación al INAH estatal cuyo personal llegó para hacer una inspección en el lugar, luego de lo cual se descartó que se trate de pinturas rupestres, porque el trabajo permite observar técnicas de épocas más recientes.
Ahora lo que se trata es de efectuar las labores necesarias para despejar la zona y poder así poner al descubierto toda el área, porque existe la posibilidad de que se trate de un centro ceremonial, adelantó el funcionario.
De confirmarse la existencia de ese centro ceremonial perteneciente a la cultura mixteca–zapoteca, se trataría de un sitio que permitirá conocer más sobre las distintas expresiones culturales que poblaron en épocas pasadas la región, ya que hasta el momento sólo existen pruebas de que en el municipio se asentó, únicamente, la cultura popoloca.
Los mismos visitadores del INAH señalan que el estado en que se encontró el sitio hace pensar que gente experta en la materia, dedicada al saqueo fue la encargada de limpiar el lugar y trató de ocultarlo con hules para así efectuar el saqueo, lo cual se logró impedir, aunque existen otros espacios donde se cree que hubo tumbas que ya fueron afectados.
Por ello es permanente el resguardo del sitio a fin de impedir que estos delincuentes sigan con su labor dañina, amén de que ya se aplica una investigación para dar con ellos y de ser posible lograr su detención.
Hasta el momento se está en espera de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia defina lo que se debe de hacer y emita su dictamen en torno al lugar, señaló Joaquín Bolaños, al tiempo de manifestar que este hallazgo es de gran trascendencia para Coxcatlán.