Jorge Méndez Spínola, líder de la Izquierda Democrática del PRD, dijo que Izquierda Unida desconoce a De la Rosa como el dirigente de esta institución, a pesar de las declaraciones que él ya ha emitido desde su actual cargo, pues su designación no tiene ninguna validez legal dentro de esta institución política. Incluso manifestó que tales declaraciones no son más que publicidad que el mismo Miguel Ángel de la Rosa se está haciendo.
Mencionó que la asunción de De la Rosa se trató de una imposición de los miembros de Nueva Izquierda y que de igual manera sucedió con Guadalupe Acosta Naranjo, dirigente sustituto del PRD a nivel nacional.
En principio de cuentas, comentó María Elena Cruz, quien encabeza el Comité Ejecutivo Estatal del PRD, el partido decidió que Lázaro Cárdenas Batel iba a quedar como presidente sustituto en lugar de Acosta Naranjo, pues el elegido no debía tener ninguna inclinación hacia alguna de las corrientes. Sin embargo, este nombramiento nunca se llevó a cabo.
“Nueva Izquierda se aferra a algo que no es propio”, expresó Cruz y rechazó que Izquierda Unida vaya a recurrir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federal (TRIFE) para impugnar los comicios, ya que, en el caso de Miguel Ángel de la Rosa, el nombramiento viola el régimen legal interino.
María Elena Cruz declaró que Nueva Izquierda fue la que “rompió platicas” con el bloque opositor. Izquierda Unida, apuntó, plantea dos puntos: que se releve el cargo de Acosta Naranjo y al presidente de Garantías y Vigilancia del PRD para que haya certeza y legibilidad en los sufragios.
Mientras tanto, añadió, los integrantes Izquierda Unida no se van a salir del partido, ni tampoco van a permitir que el poder se concentre en el PAN, puesto que esta agrupación quiere aprobar la reforma energética con la cual no están de acuerdo.
Sobre las elecciones que se realizarán en el próximo año, Jorge Méndez Spínola consideró que aún es un tema que tiene que “ir madurando”.