El ICESI es una organización especializada en información estadística sobre la delincuencia en México; realiza diagnósticos sobre la inseguridad a través de las Encuestas Nacionales sobre Inseguridad (ENSI) para generar indicadores de “victimización”, percepción social de la inseguridad y propuestas de política criminológica.
El instituto está conformado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, la Fundación Este País, el Consejo Coordinador Empresarial y la Confederación Patronal de la República Mexicana .
De acuerdo con el más reciente documento publicado, el grupo destacó que las políticas gubernamentales, como aumentar el número de policías, incrementar el gasto para su equipamiento, aumentar las penas o contratar asesores externos no han servido para disminuir los altos índices de inseguridad y violencia en el país.
Las cifras
En el año 2007 fueron denunciados un millón 578 mil 680 delitos en el país, pero con base en la información de la ENSI, se estima que fueron cometidos cerca de 13 millones 200 mil delitos (reconociendo que son registrados tan sólo 12 por cada 100 delitos que se cometen).
Del total, se calcula que el 0.05 por ciento se compone de secuestros, tanto tradicionales como express, es decir 6 mil 500 (denunciados y no denunciados ante las autoridades), lo que equivaldría a poco más de 17 secuestros al día en el país; esto si se le aplica el mismo porcentaje de cifra negra que al resto de la delincuencia, pero se estima que el secuestro, por ser un delito que atenta contra la vida e integridad de las personas, presenta una cifra mayor.
De acuerdo con el cuadro realizado por el ICESI, que muestra las cifras absolutas de secuestros registrados ante agencias del Ministerio Público de las 32 entidades del país, en Puebla, de 1997 a 2007, fueron denunciados 135 secuestros: en 1997 fueron 23; en 1998 se elevó a 27, la cifra más alta en esta década; en 1999 bajó a 12, y a partir de ese año ha ido a la baja; en 2000 sumaron 17; en 2001, sólo 11; en 2002 bajó a 10 denuncias; en 2003 cayó a nueve; en 2004, siete; en 2005, cinco; en 2006 subió a nueve, y en 2007 fueron denunciados cinco casos.
En general, se estima que el índice de secuestros que concluyó en asesinatos se ha incrementado en un 80 por ciento en los últimos años, y son cada vez más los que terminan en mutilaciones de las víctimas.
La estrategia que las autoridades deben seguir para controlar los secuestros –además de pensar en medidas específicas– es diseñar programas para abatir el crimen en general y conseguir que la gente recupere la confianza en la ley y en sus instituciones. Si son abatidos los demás delitos, el secuestro tenderá a decrecer, estableció el ICESI.
Tipos de secuestros
El secuestro tradicional es aquel mediante el cual se retiene y oculta a una persona con el propósito de exigir por su libertad algún provecho, cualquier utilidad o para que se haga u omita algo o con fines económicos, publicitarios o de carácter político. Este tipo de secuestro se da cuando los delincuentes exigen una suma de dinero por la liberación de su víctima y existe negociación con los familiares o personas cercanas a la víctima.
El secuestro express se puede definir como la retención de una o más personas por un periodo corto de tiempo, durante el cual los delincuentes exigen sumas pequeñas de dinero a la propia víctima para su liberación o a sus familiares. Algunos especialistas prefieren denominar a este tipo de delito “rapto con robo”, como ocurre en varias agencias del Ministerio Público del fuero común de nuestro país.
El secuestro express, que en México viene dándose desde hace aproximadamente 10 años, se presenta en respuesta al uso masivo de tarjetas de crédito y débito en la población, ya que a los criminales hoy en día se les dificulta robar dinero en efectivo y con este delito han encontrado la manera de lograr este objetivo.
El secuestro virtual es el relacionado con lo que ahora conocemos como extorsión; el delincuente aleatoriamente marca un número telefónico y haciéndose pasar por un menor hace parecer que tiene secuestrado al hijo o hija de la familia y así comienza la extorsión. Para efectos de las cifras incluidas en este análisis no se ha considerado al secuestro virtual, ya que no es propiamente un secuestro, sino una extorsión.
El “levantón” o secuestro por ajuste de cuentas es en el que se le priva de la libertad a una persona por parte de bandas o grupos de delincuencia organizada y va dirigido contra grupos rivales o contra autoridades corruptas involucradas en cuestiones de delincuencia organizada. En general esta modalidad de secuestro nunca se denuncia, y la mayoría de las veces, aunque no siempre, termina en homicidio; por este motivo las autoridades no lo investigan y no existen cifras sobre el número de “levantotes”.