Pese a sus malos antecedentes –de corte criminal– que tuvo en la Policía Estatal y la Policía Municipal de Puebla, es ya casi un hecho que esta semana Carlos Cárdenas Ramírez será nombrado funcionario del ayuntamiento panista de San Andrés Cholula, en una tarea en la cual va controlar una obesa y estratégica estructura que abarcará la Policía, los agentes de tránsito vial, los bomberos y la Dirección de Protección Civil. Este hombre llega a la administración panista como una pieza más del largo entramado de intereses del secretario técnico del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Alejandro Fernández Soto.
Cárdenas tiene en su historial haber estado involucrado en un homicidio en la década de los años 90 y en el trienio pasado, como jefe de la Policía Municipal de Puebla, se dedicó a vender protección a grupos de comerciantes ambulantes de la capital, algunos de ellos involucrados en hechos de violencia o en la venta de productos de procedencia ilícita.
En la pasada gestión municipal de Puebla, Carlos Cárdenas pese a tener oscuros antecedentes logró convertirse en director de la Policía Municipal por ser protegido de Enrique Chávez Estudillo, quien fue secretario de Administración del ayuntamiento y actualmente es regidor.
El arropamiento que Chávez Estudillo le daba a Cárdenas le permitió al segundo de ellos a su vez vender protección a grupos de ambulantes para que no fueran retirados de la vía pública o para violar normas municipales. Uno de sus defendidos fue un líder de comerciantes apodado “La borracha”, que se caracteriza por su actuar violento.
A su paso por la Policía Municipal surgieron varias quejas de que solapaba excesos de sus subordinados. Sin embargo, el hecho más grave en que Cárdenas estuvo involucrado, es que en mayo de 1993, cuando era agente en una base de operaciones de la Policía Estatal instalada en Ajalpan, se vio involucrado en el homicidio de un ciudadano que se llamaba Leopoldo Cervantes.
Por esa muerte, Cárdenas fue detenido por la Policía Judicial, ya que el Ministerio Público en aquel entonces en un primer momento determinó que Leopoldo Cervantes perdió la vida por la tortura de que fue objeto por agentes de la base de la Policía Estatal de Ajalpan. El comandante que en esa ocasión permitió la agresión, meses después fue ejecutado, al parecer, por un ajuste del crimen organizado.
Como siempre ocurre, al final privó la impunidad y liberaron a los presuntos responsables de la muerte de Leopoldo Cervantes. Al final, desaparecieron las evidencia que había contra quienes torturaron a la persona fallecida.
Ese antecedente debería ser suficiente para que Cárdenas fuera vetado de ser integrante de una corporación policiaca. Pero como siempre ocurre en Puebla, la ética y el respeto a los derechos humanos no está presente en el manejo de corporaciones de seguridad pública. Los padrinazgos políticos de Cárdenas han sido más poderosos que sus malos antecedentes.
Luego de que lo protegió Chávez Estudillo y lo hizo jefe policiaco, Cárdenas fue adoptado por Alejandro Fernández, quien primero lo quiso hacer comandante de la recién creada Policía Metropolitana. Como no lo consiguió, buscó que lo nombraran director de Seguridad Pública de San Martín Texmelucan. Ahora se dispone a ubicarlo en San Andrés Cholula.
Si se concreta el nombramiento de Cárdenas, se pondrá una vez más en evidencia que el alcalde panista de San Andrés Cholula, David Cuautli Jiménez, es un político extraviado, que toma pésimas decisiones; o que está coludido con la defensa de los vicios que privan en torno a los antros que están asentados en su municipio y le han dado una mala fama.
Hace apenas unas semanas, Rafael Forcelledo Caram renunció al cargo de secretario de Gobernación del ayuntamiento de San Andrés Cholula tras denunciar corrupción en el manejo de los giros negros por parte de altos funcionarios de la Comuna. Como parte de esa salida, también cayeron los jefes de las corporaciones de policía y tránsito de dicho municipio.
El edil determinó aprovechar la coyuntura para hacer una reestructuración del ayuntamiento. Gobernación dejará de ser una secretaría y se convertirá en una simple dirección. Y ahora, se creará una nueva secretaría que controlará a la policía municipal, a los agentes de vialidad, a los bomberos y el área de protección civil. Esta última instancia, todo apunta, a que estará bajo las órdenes de Carlos Cárdenas.
Es decir, el edil David Cuautli Jiménez camina como los cangrejos y va directo a ser el peor alcalde panista que ha tenido San Andrés Cholula.
Ordena Alcalá despolitizar el área de desarrollo social
El fin de semana la edil de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, nombró a Víctor Manuel Giorgana Jiménez como secretario de Desarrollo Social y a partir de ese cambio, la primera interpretación que surgió es que este funcionario se convertía en un operador electoral, pues lo que se hace en esta materia ayuda o perjudica al partido en el poder.
Lo que no se sabía, es que minutos antes de que Giorgana recibiera el nombramiento, Blanca Alcalá dio instrucciones a los funcionarios del área de Desarrollo Social establecer mecanismos para evitar que se politice los programas de combate a la pobreza.
La presidente tiene claro el costo político de que se ponga en evidencia que los programas destinados para la población más vulnerable están sujetos a los intereses de un partido político, y no quiere correr el riesgo de que su administración entre en ese vicio, que lo mismo, han desarrollado administraciones anteriores del PRI y las del PAN.
Si algo caracteriza a Alcalá, desde que era candidata, es que siempre busca conducirse con ética y no recurrir a viejas prácticas que fueron causa de desprestigio de gobiernos priistas. Hasta ahora, su administración ha sido muy cuidadosa de seguir esa línea de conducción y todo apunta, que así continuará.
Algunos testigos que vieron ayer a Víctor Manuel Giorgana reunido con el presidente elector del Partido de la Revolución Democrática, Miguel Ángel de la Rosa Esparza, interpretaron que ese acercamiento ya era parte de una estrategia electoral del nuevo funcionario de Desarrollo Social.
En realidad esa reunión se había pactado desde que Giorgana era encargado de Políticas Públicas del ayuntamiento y es parte, de una estrategia de Blanca Alcalá, de explicar a los líderes de partidos de oposición la forma de funcionar de los programas del gobierno municipal como una manera de darles transparencia.
Ese encuentro nada tiene que ver con el nuevo puesto de Giorgana