A pesar de estar dentro de una de las regiones más pobres del estado de Puebla, el municipio de Piaxtla busca “sobrevivir” al fenómeno migratorio, el cual ha llevado a más del 50 por ciento de la población a vivir en Estados Unidos, causando consecuencias como la desintegración en el 90 por ciento de las familias que permanecen en este lugar.
Así lo señaló el presidente municipal, David Gil Tovar, quien ayer fue el anfitrión de la celebración del día del migrante poblano. “Nuestras comunidades están desfasadas: no estamos preparados para problemas de contaminación, vandalismo... la situación es difícil. Yo lo he dicho: los gobiernos están fallando, esa es la realidad que tenemos. Al interior (de nuestros municipios) no tenemos profesionistas, no tenemos empresas, no tenemos empleos. Nuestras remesas han bajado y necesitamos alternativas”, señaló.
En entrevista con La Jornada de Oriente, el presidente municipal indicó que la región de Piaxtla estaba sustentada en la agricultura; sin embargo, la carencia de agua llevo a sus habitantes a buscar otras formas de subsistencia.
La más redituable de todas esas formas es la migración, lo que ha llevado a que la economía de este municipio dependa totalmente de las remeses que envían los poblanos radicados en Los Ángeles y Nueva York, principalmente.
“Con un mes que dejemos de recibir remesas estaríamos en serios problemas”, señaló el edil, un ex migrante que pasó más de tres años en Nueva York, empleado como lavaplatos, ayudante de cocina “y trabajando de todo”.
El municipio de Piaxtla se encuentra al surponiente del estado de Puebla, a dos horas de la ciudad capital. Debería tener más de 10 mil habitantes, pero el alcalde estima que 5 mil habitan en ciudades como Los Ángeles, Nueva York, Carolina del Norte, incluso en Canadá. El resto está en este municipio.
Parece un lugar con pocos habitantes, en su mayoría adultos que calzan sombrero y huaraches. Los jóvenes que deambulan por el lugar visten playeras deportivas, amplios pantalones y de mezclilla y gorras del equipo de beisbol, los Yankees de Nueva York.
Algunos usan camionetas con placas estadounidenses; otros, vehículos extranjeros ya nacionalizados. Unos más a pie, pero la mayoría sin empleo, solo viviendo de sus ahorros cuando fueron empleados en los Estados Unidos. De ahí la propuesta de Gil Tovar, de reactivar el campo poblano en la Mixteca poblana, pues hasta ahora los apoyos, si bien han sido recibidos, éstos no son suficientes.
“El problema es que no tenemos rumbo, tenemos que mirar al campo; no podemos realizar una nueva empresa que no sea la agricultura. El problema económico global son los productos alimenticios que están siendo utilizados como combustibles, como generadores de energía, y México compra el 60 por ciento de su maíz a los Estados Unidos. Sin maíz no hay país y tenemos una gran oportunidad de que, por lo menos ahora con las lluvias de temporal, producir en parcelas lo que nos vamos a comer, por lo menos”, subrayó.
El panorama en ese sentido no debe ser desolador, agregó Gil Tovar, pues dijo que a través de la Secretaría de Desarrollo Rural, se están impulsando otros programas de apoyo al campo como los pecuarios, como la siembra de truchas, langostas, además de la crianza de ganado.
Además de la problemática económica, el municipio de Piaxtla se enfrenta a otro tipo de consecuencia de la migración internacional, que es la introducción de costumbres norteamericanas en los jóvenes mixtecos, algunas de ellas con gran carga de violencia.
“Sólo celebramos la tradición de una cultura que se ha insertado en la nuestra, por que lo cierto es que nuestra cultura es la que más ha sido dañada, y eso es lo más delicado”