Durante la temporada de regreso a clases aumenta la demanda de préstamos en las casas de empeño, estos recursos le cuestan a la ciudadanía desde 58 hasta 260 por ciento de intereses y de acuerdo a un estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el 58 por ciento de los trabajadores acude una vez al año a este tipo de negocios.
Por ello, a partir de ayer y hasta el 5 de septiembre, la dependencia llevará a cabo la segunda etapa del Programa Nacional de Verificación y Vigilancia Casas de Empeño 2008, para vigilar el cumplimiento de la normatividad vigente y el respeto a los derechos de los usuarios. Las acciones de la Profeco van dirigidas a personas físicas o sociedades mercantiles no reguladas por leyes financieras que realicen contrataciones u operaciones de mutuo con interés y garantía prendaria, quedando exentas de la aplicación del programa, las Instituciones de Asistencia Privada (IAP) como el Nacional Monte de Piedad, toda vez que su naturaleza jurídica es de carácter social, sin ánimo de lucro y no se consideran entidades mercantiles.
En la ciudad de Puebla, hay al menos 14 franquicias con al menos tres establecimientos cada una, que controlan el 70 por ciento del mercado, pero se desconoce el número exacto de casas de empeño, sobre todo, porque existen pequeños negocios que se establecen en zonas como los mercados y al cabo de algunos días se mudan de dirección, explicó el delegado de la Profeco, Bernardo Hinojosa Polo.
Durante la primera etapa de la revisión –de febrero a marzo pasado– la dependencia multó a cuatro negocios por no presentar sus contratos de adhesión. Durante la segunda etapa verificará que los prestadores del servicio ajusten su comportamiento a lo dispuesto por la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) y cumplan con la Norma Oficial Mexicana NOM–179–SCFI–2007, proporcionando a los consumidores información clara y veraz de sus operaciones, evitando con ello que se afecte la economía de los usuarios.
El programa de vigilancia se lleva a cabo en el marco de las acciones de verificación de regreso a clases, ya que es sabido que el inicio del ciclo escolar, así como la llamada “cuesta de enero” y el periodo vacacional de semana santa, son las temporadas de mayor afluencia de usuarios a dichos establecimientos. La “Encuesta sobre hábitos de consumo del servicio de casas de empeño”, aplicada por la Profeco en 2006, el 20 por ciento de los encuestados utilizó el dinero obtenido de este tipo de préstamo para la adquisición de bienes y servicios relativos a la educación de los hijos.