El especialista considera que hay dos tipos de factores que sustentan la crisis: los estructurales y los coyunturales. En el primer caso se encuentra el aumento en la demanda de productos a nivel internacional, así como el uso de granos para la generación de biombustible y el abandono del campo ante la ausencia total de una política de apoyo a los productores agrícolas que no permite aumentar la oferta de productos de consumo básico, señala el investigador de la UAP.
Otro elemento estructural es la presencia de estructuras oligopólicas en los circuitos comerciales. Sobre este punto explica que la existencia de acaparadores que tienen el volumen necesario para mantener la demanda deja a los productores y a los vendedores al menudeo con una baja participación en los circuitos comerciales.
Entre los factores coyunturales, destaca la desaceleración de la economía estadounidense y sus repercusiones en México, la reforma fiscal que ha generado el incremento de productos como la gasolina y el diesel, y las presiones inflacionarias que ha superado la expectativa del propio gobierno.
Cuamatzin Bonilla considera que el gobierno federal debe tomar acciones urgentes para detener la escalada de precios, para ello es necesario imponer medidas drásticas para que los precios de los productos básicos no suban, sino que bajen. Es necesario, añade, volver a discutir la posibilidad de un aumento salarial de emergencia que compense la escalada de precios sin perjudicar la competitividad de las empresas. Asimismo, el gobierno federal debe establecer apoyos específicos para los sectores más desprotegidos que les permitan seguir comprando los productos de la canasta básica.
También se requiere una política que enfrente de manera sistemática y profunda los monopolios que se ubican en los circuitos comerciales que hacen que los precios aumenten. Deben ser medidas que se establezcan permanentemente y no sólo a corto plazo. Es indispensable también construir una política que permita reactivar el campo mexicano y promueva que los productores incrementen la producción de ciertos cultivos. Así como reactivar el mercado interno, ello evitaría depender de manera drástica del ciclo de la economía estadounidense, remarca el investigador de la Universidad Autónoma de Puebla.
El diesel aumentó de precio
A partir de ayer el diesel subió 10 centavos, se comercializa en 6.10 pesos por litro y representa el segundo incremento en lo que va de agosto. Un día antes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) notificó a los gasolineros sobre el ajuste en los precios del combustible y el diesel bajo el argumento de que existía un rezago en el desfase del índice inflacionario de las gasolinas.
Al respecto, el especialista señala que el alza en el diesel generará un aumento de precios del transporte y por ende de casi todos los productos, lo que perjudicará en mayor medida a las clases sociales con ingresos más bajos.
La inflación en julio
De acuerdo al Banco de México (Banxico) en julio de 2008, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación de 0.56 por ciento, lo que ubicó a la inflación general anual en 5.39 por ciento, 0.13 puntos porcentuales más que en junio. Mientras que en Puebla, el aumento de precios mensual fue de 0.55 por ciento y en el comparativo anual ascendió a 6.84 por ciento, ubicándola en el cuarto lugar después de Tlaxcala, San Andrés Tuxtla y Jacona.