No sólo la capital del país tiene hambre de cine. En distintas ciudades de la República existe el talento y las ganas de contar historias. Una prueba de ello es la labor de Lagartija Negra, cooperativa cinematográfica asentada en Toluca, estado de México, que en breve lanzará su primer largometraje titulado La aldehuela, del realizador Gerardo Lara, egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM.
“En esta cooperativa somos bastante afortunados porque no sólo colaboramos gente de Toluca sino que hemos realizado distintas coproducciones en varias ciudades del país, con gente de provincia que busca la descentralización del cine nacional”, dijo Tonatiuh Loza, productor de La aldehuela, primer largometraje de Lagartija Negra, cuyo trailer se presentará el 15 de agosto a las 19:30 horas en la Casa de las Diligencias de la Universidad Autónoma del Estado de México, a unas cuadras de los portales de Toluca.
Junto con el avance del largometraje se proyectarán seis cortometrajes de la cooperativa. Dos de ellos realizados en locaciones en Guanajuato, dos más en el Distrito Federal y uno en Toluca; además de la animación Eroz (Mario Trujillo, 2007).
A lo largo de su trayectoria de tres años, que inició con el corto de ficción Rebelando Juárez (Gerardo Lara, 2005), el grupo de cineastas ha buscado relacionarse con distintas instancias para concretar sus producciones. Organismos públicos como el Instituto Mexicano de Cinematografía y el Fondo Especial para la Cultura y las Artes del Estado de México, u organizaciones privadas como Mezquite Producciones, de Guanajuato, y el Instituto Ruso Mexicano de Cine y Actuación “Serguei Eisenstein” del Distrito Federal, son algunos de los ejemplos.
Tonatiuh Loza, director de Madre Teresa, uno de los trabajos hechos en Guanajuato, explicó que su historia es la de una monja que es víctima de la persecución y acoso sexual de un hombre que despierta en la religiosa la contradicción entre su vocación y sus deseos mas profundos.
Cuando Loza plantea a sus personajes busca destacar sus pecados, más que sus virtudes, dijo. Aunque las ideas de cada uno de los proyectos de la cooperativa son responsabilidad de cada uno de sus miembros, en cierta medida muchos de los trabajos de Lagartija Negra acercan al público a ese lado humano oscuro que no siempre es agradable ver, agregó.
La aldehuela
El director mexiquense Gerardo Lara, fundador de Lagartija Negra, aborda con La aldehuela el relato de el Mollo Escobedo, quien después de 25 años en la cárcel de Almoloya recorre Toluca que le es ajena; moderna pero a la vez antigua y descuidada. En su recorrido, Escobedo se dará cuenta que ya no se reconoce ni a sí mismo y que la venganza que busca ya no tiene sentido.
Para lograr transmitir su visión, Lara acudió al cinefotógrafo José Luis Reza, quien a través de los filtros y la iluminación adecuados le dio a Toluca una apariencia de melancolía y un carácter underground que fuera a tono con el momento que vive el protagonista de la cinta, pero también con su origen de barrio.
“Lo primero que me dijo Gerardo (Lara) es que quería una fotografía ‘a la guerrillera’. Que fuera dinámica y que utilizara mucha cámara al hombro. Pero yo le sugerí que necesitábamos movimiento en el cuadro”, dijo Reza, quien el mes pasado presentó en el Teatro de la Ciudad de Puebla su cortometraje Tarea Pendiente, coproducido por la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Finalmente, dijo Reza, la fotografía de La aldehuela fue una combinación de movimientos de cámara y planos fijos que mostraran dinamismo a través de la acción en escena.
La película, grabada en su totalidad en Toluca y que cuenta con música original de Jorge Reyes, transmite el sentimiento y carácter de el Mollo (Javier Zaragoza) a través de escenas oníricas que representaron cierta complejidad a nivel de producción. Dos de ellas muestran los monumentos a Cristóbal Colón y a Cuauhtémoc cubiertos por chorizo, símbolo de la ciudad.
Algunos habitantes que fueron testigos de la grabación entendieron esto como una falta de respeto a Toluca y a la cultura del país, mientras que otros aplaudían y celebraban la frescura de las acciones. “Yo creo fue un atrevimiento válido y algo necesario para la historia. Ya el público decidirá”, concluyó Reza.
Luego de la presentación del viernes 15 de agosto en Toluca, la cooperativa proyectará los mismos trabajos en León, Guanajuato, el 23 de septiembre, gracias al apoyo de la Agencia Cacahuate de gestión cultural.