“En la actualidad, los conservatorios de música son una rémora, que no se quiere apartar de la educación más tradicional. Sólo interpretan a las voces del museo, a los muertos, a los best sellers de la música: Chopin, Tchaikosky y Beethoven, por eso somos como los vampiros, siempre queremos vivir de la sangre de los demás”. Así se refirió el pianista Edison Quintana, maestro del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), a lo obsoleto que resulta estudiar en escuelas de música, donde las asignaturas giran en torno a la música extranjera.
“No hay una difusión de la música mexicana y latinoamericana. Tenemos que regresar a las raíces, a Revueltas, a Ponce, a Moncayo, a Piazzola, a los grandes, pero sobre todo debemos de ejecutar lo contemporáneo, lo que se está componiendo en el presente para que no nos pase lo de Bach, quien fue ninguneado hasta por los hijos, y el reconocimiento le llegó 90 años después de muerto”.
El maestro Quintana impartió cátedra el fin de semana sobre el origen de la música nacional y sus principales exponentes en el Museo Amparo. Posteriormente a las sesiones, esto respondió a La Jornada de Oriente.
–¿Qué es para usted la música?
–La música es un discurso gramatical, donde lo más importante es el fraseo y la articulación de los puntos, comas y demás signos ortográficos; sin embargo, para que resulte inteligible al público es necesario ejecutarla bien, aunque a veces la gente no sabe escuchar.
–¿Qué significa ejecutarla bien?
–La finalidad de toda música es que sea entendible a la hora de ser escuchada. Es un proceso que involucra a compositor, intérprete y público, y para que esto funcione, así como estoy hablando y digo lo que piensa, así se debe tocar un piano.
Durante un encuentro de músicos al que acudió recientemente, bromeó, uno de los asistentes preguntó a los demás qué instrumentos tocaban y respondieron: soy pianista, saxofonista, violonchelista, y uno más, un DJ, dijo: “Me dedico a tocar discos”. Por ello, consideró que en la actualidad la gente “ya no escucha música, sino lo que le impone un ‘señor que toca discos’, y eso para mí es una barbaridad, es una ignorancia absoluta”.
La conferencia 100 años de la música mexicana resultó una interesantísima charla–musical, en el que Quintana ofreció un recital de las obras de Villanueva, Mario Ruiz Armengol, Mario Lavista, José Pablo Moncayo, Ricardo Castro, Silvestre Revueltas, Manuel M. Ponce, Manuel de Elías y Leonardo Velásquez.
De este repertorio destacó que Moncayo es más accesible al público por su “extraordinario movimiento rítmico”, a diferencia de Castro, quien es “más intenso”, y Ponce, a quien consideró “un músico de raza, porque llegó a todos lados, se escuchaba desde las cantinas hasta en los grandes salones sociales. Es el más importante de México”.
“La música mexicana se crea con Villanueva”
Antes de la Colonia “no había registro de la existencia de la música de compositores en el país”, ya que era un arte confinado a las iglesias, hasta que Felipe Villanueva compuso su primera pieza, en 1892. “Por eso decimos que la música mexicana lleva apenas 100 años de vida”.
Por ello, Quintana argumentó, es muy difícil creer que el Conservatorio de las Rosas, en Morelia, estado de Michoacán, tenga 200 años de historia, cuando no existe un documento que avale tal precisión. “Es falsa la idea de que en este lugar se originó la música mexicana”.
Ameno y buen conversador, también habló de la influencia de los músicos franceses en los mexicanos, pues para dedicarse a la música al inicio del siglo XX “se tenía que salir del país”.
Por otro lado, comentó que el piano, creado hace tres siglos por un laudero italiano y que un siglo después llega a México, a principios del XIX, “fue el principal divulgador de la música que se estaba creando en el país”. No obstante, ahora “es un instrumento reaccionario” ante la tecnología. “Ya no es forte piano, que lograba sonidos fuertes y suaves, ahora su intensidad sonora está regida por un técnico de audio”.
También señaló que los países con mayor tradición y riqueza musical son Brasil, Cuba y Estados Unidos, este último con la creación del jazz.
Finalmente, Edison Quintana manifestó que el compositor Arturo Márquez “es el mexicano más tocado actualmente en todo el mundo”, gracias a “Danzón No. 2”. “Es un extraordinario músico contemporáneo que tras dedicarse a la interpretación de la música clásica viró a las raíces, a la composición de danzones; y fue ahí donde encontró la gran aceptación del público”.