De todos los delegados federales que ha habido en los últimos años en Pue-bla, quizá el más gris e irresponsable, es Carlos Ortiz Rosas, el encargado de la representación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), quien se caracteriza por su miedo a la prensa, tener semi paralizada la dependencia a su cargo desde hace un año por un conflicto laboral y no realizar algunas de las ta-reas básicas a su cargo.
Este jueves, un reportero de La Jornada de Oriente buscó en cinco ocasiones al delegado del la STPS. En ninguna de esas ocasiones contestó. De nada sirvió que le dejara recados en la grabadora de su asistente personal. Algunos cole-gas del gremio, narran que ese el comportamien-to frecuente de Ortiz Rosas, quien solamente ac-cede a hablar con los reporteros cuando se lo topan en un evento público.
El miércoles y jueves de esta semana, en La Jornada de Oriente se ha publicado un par de in-formaciones acerca de un conflicto laboral que enfrenta la mayoría de los inspectores de la delegación, a quienes se les quitó prestaciones y se les bajó el salario. La respuesta del funcionario fue encerrarse en su oficina y no atender a la mayoría de la gente que lo buscó a lo largo de estos días.
Un alto funcionario de la STPS de la ciudad de México, que ayer se comunicó con este teclea-dor y cuando me quejé del comportamiento de Carlos Ortiz Rosas, su primera expresión fue: “Ya sentimos pena ajena por él”, pues tiene fa-ma de complicar los problemas más pequeños.
Desde hace un año existe un conflicto laboral en la delegación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) con los inspectores de esa dependencia, a quienes se les ha hostigado para que se vayan de le dependencia. El fondo de ese problema es que se les busca sustituir por operadores electorales del Partido Ac-ción Nacional (PAN).
El objetivo de correr a los actuales inspectores, es que se busca que las inspecciones a instalaciones industriales se hagan a modo de em-presarios. Sobre todo de aquellos que son militantes o afines al PAN.
La sustitución de funcionarios en dependencias federales fue un proceso que inició desde que el PAN llegó a los Pinos. Con el argumento de que se busca quitar a malos servidores públicos, se ha querido que los puestos importantes sean para militantes panistas, sin importar que no tengan el perfil o no sean competitivos.
De todas las delegaciones federales, en don-de más se han complicado las cosas es en la STPS. Todo por la personalidad de Ortiz Rosas, a quien no le gusta enfrentar los problemas y le gusta complicarlos.