Por fortuna, el arte y la ciencia se han combinado para ofrecer una gran variedad de opciones para aquellas personas que padecen de problemas oftalmológicos, en especial de miopía. Las ópticas cuentan con un gran surtido de lentes, que gracias a la cienciaestética pueden ser adaptados según nuestra preferencia. No hay porque padecer con un modelo único. Además, para aquellos que ya no quieren utilizar lentes o sólo los desean usar como protección solar, la cirugía oftalmológica también tiene alternativas.
La miopía, del griego myops formado por myein (entrecerrar los ojos) y ops (ojo), es el estado refractivo del ojo inverso a la hipermetropía en el que la imagen se forma por delante de la retina. Esto es que el ojo es incapaz de enfocar objetos lejanos, haciendo que aparezcan borrosos. La mayoría de las miopías se consideran como una variación de la visión normal, más que una patología. Una persona con miopía tiene dificultades para enfocar bien los objetos distantes, lo que puede conducir también a dolores de cabeza estrabismo e incomodidad visual.
Los rayos de luz que penetran en el ojo son refractados por la córnea y el cristalino. Para que la visión sea nítida deben enfocarse exactamente sobre la retina. En el ojo miope, la luz se enfoca delante de la retina porque la córnea esté demasiado curvada o debido a que el globo ocular sea demasiado grande. El eje anterior/posterior del ojo miope es más largo que en los ojos no miopes, lo cual provoca que la imagen se enfoque antes de llegar a la retina, y cuando llega a ella ya está desenfocada.
No hay pruebas sólidas de que los hábitos o factores ambientales intervengan en la génesis de la miopía. Muchas personas creen que el hábito de mirar las cosas muy de cerca en la infancia puede producir miopía, pero esto es confundir la consecuencia con la causa: los niños miopes se acercan a los objetos porque son miopes, y no al revés. También se habla insistentemente de un aumento de la incidencia de miopía en la población mundial y se culpa de ello a factores externos como la televisión o los monitores de computadora.
Aunque, algunos estudios sugieren que mirar muy de cerca durante mucho tiempo puede exacerbar una predisposición genética a desarrollar miopía, otros estudios han demostrado que mirar muy de cerca (leer, jugar en la computadora) puede no estar asociado a la progresión de la miopía. Una “susceptibilidad genética” a factores ambientales ha sido postulado como una explicación a los varios grados de miopía en los individuos y poblaciones, pero existe una diferencia de opiniones en si este existe.
Desde una perspectiva genética, algunas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar miopía cuando son expuestos a condiciones ambientales modernas con una mayor cercanía como la lectura. En otras palabras, con frecuencia no es la miopía la que es heredada, pero la reacción a determinadas condiciones ambientales puede ser el inicio y la progresión de la miopía.
El ojo emétrope (es decir, sin ningún defecto refractivo) tiene su foco en infinito. A fines prácticos, en óptica se considera infinito seis metros o más. Para enfocar objetos más cercanos el ojo debe acomodar, esto es, contraer el músculo ciliar para así aumentar el poder dióptrico del cristalino. De este modo se acerca el foco a la distancia deseada. En este caso del miope el foco no está en infinito, sino en un punto situado a la inversa de la magnitud de la miopía. Un ojo miope –1 dioptría tiene su foco a un metro, y los objetos más lejanos a esa distancia comienzan a verse fuera de foco. Con –2 el foco se ubica a 0,5 metro, y así sucesivamente.
La corrección de la miopía puede consistir en: las gafas, los lentes de contacto, la cirugía y la Corneal Refractive Therapy (CRT) u ortoqueratología. La CRT, es una técnica nueva que consiste en portar unas lentes especiales durante el sueño que deforman la córnea moldeándola. Al despertar se retiran pero la córnea permanece deformada, con el defecto refractivo corregido hasta unas 72 horas.
La cirugía miopía consiste en alterar la forma de la córnea. Los tipos de operación son: LASIK (Laserassisted in situ keratomileusis). Mediante un microqueratomo se corta una lámina de tejido corneal de la capa externa. Se levanta esta lámina y se modifica la geometría del tejido coreal subyacente mediante laser ultravioleta. Luego se vuelve a colocar la lámina que se retiró inicialmente sin sutura. Es ambulatorio, no requiere hospitalización. Suele durar 15 minutos por cada ojo. Se pueden intervenir los dos ojos en la misma sesión. Se emplea anestesia local. Durante los días posteriores puede presentarse visión borrosa. Dada la novedad de la técnica, no se ha probado la efectividad de esta operación a largo plazo.
El segundo tipo de cirugía es la PRK (In photorefractive keratectomy), mediante un laser se elimina una lámina de la córnea que queda más plana. Puede ser más dolorosa que le LASIK y requerir una recuperación más prolongada. La cirugía puede provocar ciertos efectos, normalmente pasajeros, incomodidad y lagrimeo durante unas horas y fotofobia y sequedad ocular hasta seis meses después. Aunque no son usuales, pueden producirse complicaciones: desprendimiento de retina, halos alrededor de las luces, sobrecorrección o hipermetropía, miopía no corregida completamente, perforación de la córnea, glaucoma (alta presión ocular), infección de úlcera corneal.
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