La Secretaría de Gobernación del estado de Puebla desechó la versión de un enfrentamiento armado entre integrantes del Ejército Mexicano y agentes de la Policía Municipal de Tehuacán, quienes presuntamente se habrían enfrascado en un tiroteo la tarde del martes.
Para el titular de la dependencia, Mario Montero Serrano, el asunto se trata de un “caso aislado” que no está relacionado con actividades ilícitas o de otra índole. Subrayó que el gobierno del estado continúa trabajando coordinadamente, tanto con el Ejército como con el ayuntamiento de Tehuacán.
Agregó que el incidente ocurrió cuando a un militar que portaba su arma de cargo “se le pasaron las copas” (sic) y realizó algunos disparos al aire, razón por la cual tuvo que intervenir una unidad de Seguridad Pública de ese municipio para someterlo.
“No es una situación de desavenencia ni de falta de acuerdos entre todos los cuerpos de seguridad, incluidos el Ejército en el estado de Puebla; hay una gran coordinación y es un tema estrictamente particular. Se tiene que conducir en los cauces legales”, dijo.
En Tehuacán trascendió que el soldado habría sido apoyado por otros dos de sus compañeros, quienes también habrían desenfundado sus armas contra los agentes policiacos; finalmente fueron sometidos y presentados ante la justicia militar.
“En el reporte que tenemos no hubo daños a personas; es un hecho aislado, particular. (El militar) estaba franco y así vamos a tratar (el tema)”, indicó.
El funcionario aseguró que la administración realiza labores para que Puebla siga siendo considerado “un estado seguro, en donde no se dan actos que se dan en otros estados”.
Luego de un enfrentamiento a balazos entre militares y policías municipales de Tehuacán, Montero Serrano aseveró que fue una cuestión en particular que no pone en peligro la relación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
La balacera entre militares y uniformados de Tehuacán se registró la noche de ayer, cuando un militar en descanso portaba su arma de cargo, refirieron fuentes policiacas.
El elemento, en estado de ebriedad, evitó ser revisado por los efectivos municipales abriendo fuego contra éstos para impedir esta acción de seguridad, lo que suscitó un enfrentamiento por varios minutos.
Más tarde, el militar fue apoyado por algunos de sus compañeros, quienes intentaron rescatarlo de la detención; finalmente se impuso la Policía Municipal de Tehuacán y se detuvo y puso a disposición de la delegación de la Procuraduría General de la República al militar, éste a su vez consignado ante las autoridades del Ejército Mexicano.