En estado de ebriedad, el cabo de infantería Juan Carlos Flores Méndez, quien estaba de descanso, lanzó disparos al aire en una vecindad de la colonia Santiago Tula, donde las balas rompieron el cristal de una vivienda y lesionaron a una menor de 12 años, lo que provocó la movilización de la Policía Municipal.
Justo cuando ingresaba al domicilio el comandante de la Policía Municipal Margarito Santiago Jiménez, el militar disparó con una escopeta en contra del uniformado, pero erró en el blanco y la bala fue a dar a un poste.
Con un operativo los policías lograron detener al agresivo sujeto, quien portaba tres escopetas, dos calibre 20, así como un rifle calibre 22, además de seis cartuchos útiles calibre 20 y nueve que ya había percutido y dos calibre 7.62, pero cuando se disponían a trasladarlo a los separos les cerró el paso una unidad Hummer placas 0924164 del Ejército, de donde descendieron ocho militares.
Fue así como se generó un enfrentamiento a golpes y gritos porque los elementos del Ejército exigían que les entregaran a su compañero, mientras los policías buscaban la manera de evitar que Flores Méndez bajara de la patrulla, lo cual al final consiguieron trasladándolo a Seguridad Pública.
La madrugada de ayer el cabo de infantería fue puesto a disposición del MP, donde fue denunciado por daños en propiedad ajena, ataques peligrosos, portación de armas de fuego y los que resulten. Entre los quejosos se encuentra el comandante de la Policía y una mujer a la que Flores Méndez trató de someter.
Por esos hechos se integró la averiguación previa 2671/2008 en la agencia ministerial, desde donde con un duplicado de la averiguación remitieron las armas al Ministerio Público federal para que deslinde responsabilidad sobre ese caso.
También se pidió la presencia del secretario de la Comuna con la finalidad de que acredite la propiedad de la patrulla, ya que la unidad fue impactada por el vehículo del Ejército.