Clásico
The Kinks, Kinks–Size
Reprise, 1965
Aunque no les envuelve ningún velo de reconocimiento y veneración como a los Stones o The Who, sin los Kinks nunca hubiera podido existir la música punk. Este disco contiene el himno al infrenable reventón, All day and all of the night, que fue lanzado a mediados de los 60 (antes de la revolución sexual y antes que los hippies se pasearan desnudos por las calles). Canciones aguerridas con títulos como I’m a lover not a fighter (Soy un amante y no un guerrero) y Come on now (Ándale, ven) fueron demasiadas explicitas y fuertes para su época. La rítmica y los riffs de las guitarras de los hermanos Davis fueron también más concretas y gráficas en comparación con las otras bandas famosas de sus tiempos: si bien ellos tocaban el mismo tipo de rock –como los Zombies, los Rolling o los Beatles– dependieron también menos de los arreglos y las decoraciones musicales; su rock fue más directo y confrontacional.
Novedad
Fleet Foxes, Fleet Foxes
Sub Pop, 2008
l género de música conocido como indie se inició como música editada por disqueras independientes. El sello Sub Pop tiene el crédito de ser una de las disqueras más importantes del movimiento indie o alternativo desde los 90. Sub Pop presentó al mundo el grunge desde su ciudad natal, Seattle. Bajo este sello se editaron los primeros discos de bandas icónicas como Nirvana, Mudhoney, Soundgarden y Smashing Pumpkins. Sin embargo, más allá de especializarse en un sonido, han editado música de bandas alternativas: música que no tiene mucha presencia, por ejemplo, en la radio comercial. Presentan ahora un disco de música folk armónica y psicodélica de Fleet Foxes. Este es el primer álbum de este conjunto originario de Xachua’bsh, Washington y se perfila –según la prensa especializada– para ser uno de los mejores discos del año. Pitchfork, por ejemplo, aplaude sus intricadas armonías; RollingStone alaba las exquisitas voces y la revista Q lo califica como música de puro placer. Como todo el folk, Fleet Foxes tiene inspiraciones campiranas pero su sonido va más allá del bluegrass o de la música sureña de los EU. Su propuesta más bien combina los ritmos de las montañas Rocky con el misticismo medieval de la campiña nórdica europea: es música que pareciera ilustrar un cuento de duendes, hadas o de indios adornados con plumas del águila americana.
On–line
Earl Greyhound, Soft targets
Some Targets, 2006
(http://earlgreyhound.
com/index.php/looklisten/)
arl Greyhound es un “power trio” multiracial de Nueva York y su lema es “rockea las caras y mezcla las razas”. Con un poderoso sonido retoman el mismo rock de los 70 que interesa a músicos como Lenny Kravitz. Si bien la comunidad afro–americana de EU hoy esta más atenta a la música hip–hop, soul y R&B, es importante recordar que los fundadores del rock fueron personas de color. El blues poseído de Robert Jonson; la arquitectura en el piano de Little Richards y los riffs de guitarra de Chuck Berry sentaron los cimientos de aquello que tres cuartos de siglo después seguimos llamando rock. No debe sorprender que los músicos de color sigan innovando el rock y que lo hagan de forma tan extraordinaria: es una expresión musical nacida y arraigada en su cultura. Big Ricc Sheridan fue nombrado recientemente como el baterista más intenso de Nueva York según la revista The New Yorker y yo me pregunto si a ello no contribuye su negritud.