La especialista señaló que en el algunas escuelas y familias poblanas aún hay prejucios hacía el tema del VIH que han impedido que se proporcione una información adecuada a la población joven.
En la entidad los jóvenes obtienen información sobre los temas de sexualidad por medio de dos vías: la calle y sus amigos, aseveró la especialista, quien explicó que “al no poder hablar sobre el sexo ni en la casa ni en la escuela, los adolescentes buscan información en dos fuentes que no son confiables: la calle y los amigos, esto, trae como resultado una desinformación sobre los métodos anticonceptivos, embarazos a temprana edad y no deseados”.
Datos de El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia señalan que los jóvenes son los más vulnerables al contagio del VIH; en México, es la cuarta causa de muerte entre el segmento de edad de 15 a 29 años.
Muchos adultos, dice Agnés Torres, siguen pensando que hablar de sexualidad con sus hijos significa adentrarlos al libertinaje, por lo que evitan hablar de sexo y de VIH. Incluso, agregó, en el estado aún existen poblaciones donde se cree que el virus de inmunodeficiencia humana es una enfermedad mortal –cuando ha pasado a ser un padecimiento crónico– y aún lo catalogan como una mal de “homosexuales o de personas que no se portan bien”; por tanto, eso lleva a mucha gente a no cuidarse de contraer una enfermedad por transmisión sexual.
Torres Hernández, quien participará este miércoles como moderadora en la Conferencia Internacional del Sida, manifestó que es necesario que la Secretaría de Educación Pública incluya temas de educación integral en sexualidad en los libros de educación básica, refuerce las campañas de prevención, y que la Secretaría de Salud garantice el acceso efectivo a las pruebas de detección del VIH y el abasto de retrovirales tanto en las zonas urbanas como rurales, además, de capacitar al personal de médico para que le den un trato digno a los pacientes con sida.
La especialista afirmó que uno de los factores que ha contribuido a que los pacientes con VIH abandonen sus tratamientos y dejen de ir terapias es “porque también hay violaciones recurrentes en los propios servicios de salud por parte del personal médico, que frecuentemente es el que discrimina y estigmatiza a la gente infectada”.
A la par, cuestionada sobre la medida que pusieron en marcha dependencias gubernamentales, como la Secretaría de Salud federal y organismos como el Centro Nacional para la Prevención y el Control del Sida, y el Instituto Mexicano Juventud de repartir condones gratuitamente en centros escolares, antros y sitios públicos para promover la cultura de la prevención contra el sida, la psicóloga respondió que esa campaña no combate el problema de raíz.
“Reglar condones no resuelve el problema del VIH, primero hay que educar a la población sobre el uso correcto del preservativo, hay jóvenes que se colocan el condón como pueden y se rompe, entonces aunque exista preservativo no hay una seguridad alta de que vaya a funcionar este mecanismo, por la mala colocación y desinformación”.