La operación que realizó el Sistema Estatal de Protección Civil (Seproci) a un local en el Centro Histórico de Puebla culminó en un decomiso de más de 96 mil piezas de estuches para disco compacto apócrifos que eran utilizados por comerciantes ambulantes; el lugar fue clausurado temporalmente.
Ayer, 30 minutos antes del mediodía, la dependencia estatal, en coordinación con la dirección de Protección Civil del municipio de Puebla, ingresó al primer cuadro de la ciudad para “inspeccionar” viejas casonas en estado ruinoso.
Acompañados de más de 100 agentes de las policías Municipal, Metropolitanta, Estatal, Judicial, Vialidad estatal y Tránsito Municipal, el personal del estado ingresó como primer punto a una vecindad ubicada en la 3 Norte entre la 8 y la 10 Poniente para revisar las condiciones del lugar, encontrándose que el edificio no tiene techos y los muros de carga padecen daños estructurales. En la vieja casona los inspectores estatales colocaron un sello con una orden que indica que el lugar está “inmovilizado” por la Secretaría de Gobernación del estado.
Al mismo tiempo, Protección Civil Municipal bajó la cortina de un local comercial situado en la 3 Norte 810, debido a que no contaba con los requerimientos mínimos de seguridad para trabajadores y clientes. La acción molestó a un grupo de vendedores ambulantes que ocupaba el zaguán del inmueble revisado para vender su mercancía de temporada como libretas, lápices, forros y demás artículos escolares, lo que tensó la situación.
Sin embargo, el titular del Seproci, Miguel Ángel Martínez Pérez, aseguró que la operación “no tenía nada que ver” con el retiro de ambulantes del Centro Histórico, programa a cargo del gobierno municipal. “Esta casa es un verdadero riesgo, las personas deben analizarlo por su propia seguridad; no es humanamente posible vivir ahí, no nos estamos llevando nada ni desalojando, esa no es nuestra función. Nuestra tarea es la prevención”, dijo.
Martínez Pérez rechazó que la visita haya sido una “coincidencia”, y aseguró que desde días atrás se trató de ubicar al propietario del inmueble para notificarle la visita, pero éste nunca apareció. La revisión continúo sobre la calle 10 Poniente, y en el local marcado con el número 117 los inspectores de Seproci también encontraron daños en el inmueble, pero además, los trabajadores estatales encontraron un tapanco que servía de bodega para almacenar productos utilizados por el comercio informal.
Hasta ese lugar llegaron trabajadores de la Dirección de Comercio Exterior de la Secretaría de Finanzas del estado, quienes en un camión de redilas cargaron con 163 cajas de fundas para discos compactos; cada caja tenía capacidad para 600 piezas. Como en otras ocasiones, el personal de Finanzas se negó a proporcionar información así como detalles sobre el decomiso.