Un grupo de comerciantes ambulantes que pertenecen a la agrupación 11 de Marzo encararon ayer al director del Sistema Estatal de Protección Civil, Miguel Ángel Martínez Pérez, a quien le exigieron que presentara el documento que autorizara poder inspeccionar el inmueble ubicado en la 3 Norte número 807, al cual se le colocó un sello de “inmovilización”.
Ante la negativa del funcionario, quien optó por retirase del lugar con su personal, los ambulantes manifestaron que la operación ejecutada ayer por la dependencia, en compañía de más de 100 agentes de las corporaciones de la policía Estatal, Metropolitana, Municipal, Judicial y Vial, se trata de un artilugio de los gobiernos estatal y del ayuntamiento para hostigarlos.
“No van a amedrentarnos, seguimos en pie de lucha por un espacio para trabajar”, exclamaron a gritos.
Una mujer afirmó que tiene 45 años habitando el inmueble y que nunca antes el estado o el ayuntamiento se habían preocupado por la seguridad de los vecinos. Aseguró ser familiar de un joven que fue detenido tras la gresca del sábado pasado entre ambulantes y la Policía Municipal; dijo que su nieto Juan Carlos Robles nada tuvo que ver, ya que ni siquiera es vendedor, y a pesar de ello fue detenido y encarcelado.
“Nos mandan hartos policías... ¿a dónde quieren que vayamos? Si viviéramos en una colonia decente pues nos iríamos a otro lado, pero desgraciadamente tenemos que entrar y salir de aquí. Con esta crisis ¿quien va a querer rentarnos un departamento?
Otra mujer criticó la “excesiva” presencia de agentes policiacos para sólo un grupo de trabajadores comerciantes: “Ustedes son más argüende que uno, no es la manera de hacer un trabajo, vean cuantos policías y judiciales vienen; no somos narcotraficantes”.
Otro más aseguró: “Un inspector del ayuntamiento nos amagó diciéndonos que no nos opusiéramos porque venían con órdenes de aprehensión contra nosotros. ¿De que nos van a detener? Sólo pedimos que nos dejen trabajar; tenemos hijos, tenemos familia, ¿de qué los vamos a mantener?”.