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Miércoles, 6 de agosto de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Cultura
 
 

El Huey Atlixcáyotl no es un festival folklórico, es una danza indígena: Cayuqui

 

A la edición 43 del Huey Atlixcáyotl asistirán pueblos que no habían venido en más de tres décadas / Foto: Abraham Paredes
Yadira Llaven
Puebla, Pue.

A la mitad de la ladera norte del cerro, en una explanada robada a la pendiente, se encuentra el Netotiloaya, lugar de la danza, escenario del Atlixcáyotl, con sus gradas y su foro. En medio de éste, estará el conocido mástil de la Danza de los voladores de la Sierra Norte, y en un extremo el arco florido por donde sale cada uno de los cientos de participantes del encuentro. Así vislumbra el investigador Cayuqui Estange Noel los preparativos del Huey Atlixcáyotl, celebración que da identidad a nuestros pueblos, y que es considerada por los expertos como la Guelaguetza poblana.

Previo al segundo domingo de septiembre, día principal de los festejos, el investigador y curador del Museo de las tres culturas del valle de Atlixco impartirá la conferencia “Orígenes y trayectoria del Huey Atlixcáyotl, el jueves 7 de agosto, en el Salón de Cabildos, “a fin de que la gente conozca la evolución que ha tenido la fiesta más importante de la región, y de todo Puebla, por su autenticidad”.

“Cada pueblo tiene un principio; por ello, es importante que los atlixquenses conozcan sus orígenes, lo que le da identidad y convicción a la comunidad”, comentó Estange al referirse a la festividad que se viene realizando desde el 20 de diciembre de 1965, en el cerro de San Miguelito.

En su edición 43, adelantó, asistirán pueblos que no habían venido en más de tres décadas. Con ello, dijo, se busca que cada año se cambien los pueblos y las danzas para renovar y a la vez darle vida a esta fiesta.

Ese domingo es todo un día de danza, todo un año de preparativos, toda una tradición de siglos... y todo un mosaico humano, donde conviven nahuas, otomíes, totonacas, popolocas y mixtecas provenientes de los valles centrales, la Cañada, la Mixteca poblana, la región Costera, los Volcanes, la Tierra caliente, la región Popoloca, la Sierra de Tehuacán, la Huasteca, los Llanos y la Sierra Norte.

“¿Qué danza es la mejor? No es posible decirlo porque no es un concurso ni un festival folklórico. No se trata de quedar bien con nadie, salvo con la tradición. No es baile mestizo de origen, ejecutado para el placer; es danza indígena, conciencia prehispánica, responsabilidad social”.

Los danzantes que se preparan para su participación se transforman al vestirse, al colocarse las máscaras. “Dejan a un lado su estado de ánimo, y con él, a su yo, para meterse en el universo y repetir los fenómenos de la naturaleza y recrear los acontecimientos divinos y humanos”.

Finalmente, en referencia a que el festejo atlixquense es parecido a la Guelaquetza, de Oaxaca, comparó: “El Huey Atlixcáyotl no es comercializado, y esto es motivo de reflexión: en México cada estado encierra riquezas con las que se podrían organizar encuentros similares”.

 
 
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