La nueva presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH), Marcia Bullen Navarro, parece haber llegado al puesto con las manos atadas, no solamente porque algunos perciben que no tendrá la libertad que debe tener un ombudsman, sino también por la gente del anterior titular, José Manuel Cándido Flores Mendoza, se han vuelto un dolor de cabeza al negarse a dejar los puestos que ocupan.
Se sabe que Flores Mendoza al enterarse que no sería apoyado por la Secretaría de Gobernación para repetir en el cargo, se propuso no dejar libre el camino para quien lo sucediera.
Por eso se dedicó a aleccionar a su gente, que ocupa los cargos más importantes de la CDH, para que no entregaran su renuncia al nuevo encargado de la CDH y sobre todo, exigieran el pago de una liquidación para aceptar dejar los puestos.
Marcia Bullen Navarro cuando fue funcionaria –de nivel intermedio– de la CDH constantemente fue bloqueada por Cándido Flores Mendoza, pues el segundo de ellos en varias ocasiones la acusó de ser su enemiga, de tener una alianza con el primer visitador, Germán Molina Carrillo, quien siempre se opuso a la corrupción que privó en el organismo.
En ese panorama queda claro que Marcia Bullen solamente podrá controlar a la CDH si es que sale la gente de Flores Mendoza.
El problema es que encontró a la comisión con una situación financiera maltrecha y no hay dinero para liquidar a los funcionarios que le guardan lealtad a su antecesor. Una fuente estimaba que se necesitaría más o menos un millón de pesos para despedir a todos los servidores públicos “incómodos”.
Y al parecer, Flores Mendoza no dejó dinero para enfrentar problemas laborales y de otra índole. Sobre todo cuando en 2007 destinó una parte del presupuesto para reparar el daño que provocó a varios trabajadores que buscó correr y al final no pudieron ser despedidos.
La gente de Flores Mendoza prácticamente controla todos los hilos de la comisión. En ese bloque se encuentran: Héctor Reyes Pacheco, el secretario técnico de la comisión y quien al parecer está molesto porque tenía puestas sus esperanzas de que quedara de presidente alguien afín a él.
También está el segundo visitador general, Jorge Ismael Pérez Garrido; la jefa de Capacitación, Aída Guevara; la directora de Seguimiento, Josefina Diana Gutiérrez Téllez; el director de Programa Penitenciario, José Luis Ángel Campos, entre otros tantos.
Se dice que entre la presente y la siguiente semana habrá cambios en el personal de la CDH, pero no será resultado exclusivamente de decisiones que tome Marcia Bullen, pues desde la Secretaría de Gobernación se determinará quienes se harán cargo de las funciones más importantes.