Tras el inesperado ingreso de la seguridad pública municipal y estatal al Centro Histórico de la ciudad de Puebla para retirar a los vendedores ambulantes de las calles, el sábado pasado ocurrió un enfrentamiento entre ambos bandos cuando los informales intentaron ocupar de nueva cuenta sus espacios, concretamente en la 3 Norte, entre la 8 y 12 Poniente; ahora, tanto informales como la Comuna podrían enfrentarse en los tribunales, pues se acusan mutuamente de agresiones.
Tras dicha riña, cinco personas resultaron lesionadas: cuatro fueron vendedores ambulantes y uno más el coordinador de Vía Pública, Gustavo Torrentera. Tres ambulantes más fueron puestos a disposición del Ministerio Público.
Sin embargo, para Juan Carlos Ramírez, líder de la organización vendedores 5 de Mayo, los agredidos son los comerciantes, y dijo que cuenta con videos y fotografías para demostrar que fue la autoridad municipal la que inició la violencia; por esa razón, señaló, presentará denuncias penales por “abuso de autoridad” contra el director de Registro y Fiscalización, José Ventura Rodríguez, y del coordinador del Departamento de Vía Pública, Gustavo Torrentera.
Mientras el titular de la Secretaría de Seguridad Pública en el municipio, Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras, intentó convencer a Martín Juárez Sánchez, de la organización de ambulantes 3 de Marzo, de reestablecer las negociaciones para poder llegar a un acuerdo, el líder de los informales puso como condición la liberación de sus tres compañeros detenidos cuando intentaron vender mercancía en la calle, sobre la 3 Norte y 10 Poniente, minutos antes de las 10 de la mañana.
Los ambulantes señalaron al titular de la Secretaría de Gobernación municipal, Juan de Dios Bravo, como el “principal obstáculo para llegar a una negociación” debido a la “cerrazón” y la “prepotencia” del funcionario, quien lejos de ofrecerles alternativas reales de reubicación “insiste en enjaularnos en los mercados municipales”.