Armando Espíndola Bailleres, dirigente de la manifestación, fue entrevistado en medio de los empujones provocados por la protesta. Ahí afirmó que aunque saben que depende del Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP), la presidencia municipal de Felipe Ángeles, recurren al gobierno del estado porque “tienen metidas las manos en los organismos electorales”.
Espíndola Bailleres aseveró que el gobernador ocupa su influencia en el TEEP para “darle largas” y no permitir que Camilo Vera Juárez se convierta en el nuevo alcalde de Felipe Ángeles. Según él, Alejandro Armenta Mier, presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, prometió al Ejecutivo local ganar la elección en este municipio, pues Armenta es oriundo de Acatzingo y perdió una elección que había prometido ganar por su cercanía con los grupos de esa región.
La manifestación reunió camiones de turismo, camionetas con batea y colocó mantas en las oficinas del gobierno del estado con mensajes contra el Ejecutivo, Mario Marín Torres. Hacia las 2 de la tarde los pobladores de Felipe Ángeles golpearon las puertas de Casa Aguayo.
Por su parte, Vera Juárez precisó que la complicidad entre el gobierno del estado y el Tribunal Electoral del Estado de Puebla queda demostrada en la demora que ha mostrado para resolver el recurso de impugnación interpuesto por el PRI, que asegura que Camilo Vera Juárez no es ciudadano del municipio y eso invalidaría la elección, pero la respuesta de la dependencia ha demorado más de lo previsto.
Cerca de las 2:30 de la tarde, el presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, Rafael Micalco Meléndez, llegó a las oficinas de Casa Aguayo para exigir que el gobierno del estado, saque las manos de este conflicto, pero se retiró argumentando que hay omisión por parte del estado para resolver este problema.