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Viernes, 1 de agosto de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Cultura
 
 

 ENTREPANES 

Estar cerca de alguna manera

 
Alejandra Fonseca

Mujer Joven. Baja de estatura. Complexión gruesa. Cabello negro. Rizado. Al hombro. Piel morena. Vestido y calzado sencillo. Llegó triste. Angustiada. Tensa. Una adolescente la acompañaba. Se presentó en las oficinas del Panteón de la Piedad. Preguntó si podía buscar a un muerto. De hace 31 años. Parecía lo habían enterrado allí. Solicité identificación. “Soy su hija. Es mi padre”, respondió. Se identificó. Puse manos a la obra.

Busqué por fecha. Efectivamente, estaba en libros. Ubiqué el lugar exacto. La fosa fue en temporalidad. Significa que se les rentó el espacio sólo por siete años. Después se exhuman los restos. Tardaron en venirlo a buscarlo. Pasaron 31 años de su entierro. 24  para retirar restos. Con suerte se encontrarían ahí. Si no se había vendido ya la fosa. Bajamos a buscarlo.

En el camino, ella inició la plática:

–Es mi padre me dijo.

–Sí respondí.

–No lo conocí. Yo estaba muy chiquita cuando él se fue.

–Qué pena.

–Mi madre nunca me dijo dónde estaba.

–Pues ya lo encontró usted. Aquí están sus restos.

–¿Los puedo recuperar?

–¡Claro que sí!

–Yo vivo en Tijuana con mi hija. ¿Puedo comprar la fosa?

–Por supuesto.

–Por lo menos que tenga algo de mí. Aunque sea después de muerto. Que tenga yo dónde traerle flores.

–Sí. A veces así pasa.

–¿Tendrá usted datos de quién lo enterró?

–Es posible.

–¿Podría dármelos?

–¡Sí, cómo no!

–¿Habrá alguna dirección de quien lo enterró?

–Es probable.

–¿Tendrá copia del certificado de defunción?

–Quizá los datos.

–Quiero saber de qué murió.

–En el certificado viene nombre de quien lo acompañó al final.

–¿De veras?

–Sí.

–Quiero ir a ver a esas personas.

Me miró suplicante. Asomaron lágrimas en sus ojos. Con vos entrecortada continuó:

“Quiero saber de mi papá. Que me platiquen de él. Quién era. Cómo era. Qué hacía. Cómo vivió esos años. Si se acordaba de mí. Si le preocupaba cómo estaba. Quién lo acompañó. Sentir que, de alguna manera, estoy cerca de él....”

 
 
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