De hecho, “la maestra” recalcó que hay actualmente 25 mil docentes que compiten por 6 mil plazas disponibles.
Gordillo Morales encabezó este miércoles la firma de la Alianza por la Calidad de la Educación en el estado de Puebla, acto en el que estuvo acompañada por su ex correligionario, el gobernador priista Mario Marín Torres.
Durante el acto protocolario, Gordillo dijo que la parte fundamental de la reforma educativa que se está gestando en el país la han aportado los maestros y exigió mejores salarios.
Aunque en varias ocasiones agradeció a Felipe Calderón Hinojosa que hubiera aceptado signar el proyecto para la alianza por la educación, aseveró que “la escuela no debe tener colores partidistas, y tampoco las escuelas deben ser espacios para la actividad proselitista, sino para la formación de los niños en los valores universales que les ayuden a insertarse en la globalización”.
En una rueda de prensa posterior, a pregunta expresa, consideró que los exámenes de oposición para ocupar las vacantes en el sistema público de educación no son una estratagema para excluir o discriminar menores, como han dicho algunas corrientes opositoras dentro del SNTE. “La verdad es que ni yo ni la secretaria de Educación Pública (Josefina Vázquez Mota) conocemos los exámenes a los que se someterán los compañeros maestros, porque los exámenes los hicieron expertos”.
También le cuestionaron la estancia de dirigentes del sindicato en Estados Unidos, y ella confirmó que éstos se encuentran en Estados Unidos tomando cursos de inglés y liderazgo. “Yo estuve con ellos la semana pasada y los seguiré visitando”, remató.
Gordillo Morales tuvo momentos de contradicción, como cuando reconoció a Mario Marín Torres en su interés “por mejorar la infraestructura educativa, así como impulsar la profesionalización y calidad de vida del magisterio poblano”.
La dirigente afirmó que “la educación es una política de Estado que se ve reflejada ya en Puebla”, y subrayó “la voluntad del presidente Felipe Calderón Hinojosa” y del mandatario estatal “por emprender esta gran cruzada, cuyo reto implica no sólo elevar la cobertura, sino transformar todo el proceso educativo, lo cual es tarea de todos para poder tener un país más eficaz, competitivo, productivo y justo”.
Agregó que “Puebla está haciendo un magnifico esfuerzo para abatir los rezagos acumulados durante décadas en esta materia, y confió en que con esta alianza la entidad ocupará mejores posiciones en todos los niveles.
Ponderó “la importancia de que gobierno, maestros y sociedad protagonicen una auténtica revolución educativa que trasforme actitudes y hábitos, que genere autocrítica y asegure los mejores resultados para la República. La educación debe ser una política de Estado que además se vincule al sector con el aparato productivo para darle más competitividad al país”.
El titular del Ejecutivo calificó este acto como “histórico”, y coincidió en que el crecimiento de la educación “no tiene que ser mediante la infraestructura y cobertura, sino a través de la calidad”.
Dijo que “la nueva calidad de la educación debe garantizar a niños y jóvenes condiciones alimentarias y salud adecuadas, instalaciones dignas, maestros idóneos para facilitar el proceso de enseñanza y aprendizaje, así como planes de estudios orientados a espacios, cuyos resultados permitan a los egresados una incursión exitosa en el mercado laboral”.
Agregó que “con esta visión el gobierno de Puebla se une a la alianza por una reforma educativa integral que involucra a las autoridades, a los maestros, educandos y padres de familia, para que México sea pronto un país más equitativo y próspero para todos”.
Líderes de los maestros asumieron el compromiso de cumplir con responsabilidad los objetivos de esta alianza; en tanto que el titular de la SEP, Darío García Carmona, destacó que “se da un paso firme para que la educación sea un asunto de todos”.
Como un homenaje
Oficialmente se trataba de un acto protocolario organizado por el gobierno estatal, pero en los hechos se convirtió en un acto que parecía hecho ex profeso para el lucimiento de la dirigente, a quien los opositores en su organización gremial se refieren con el mote de “Doña Perpetua”, debido a la cartera vitalicia que ocupa en el sindicato, el más grande de América Latina.
La sumisión exhibida por los funcionarios estatales, incluido el titular del Poder Ejecutivo local, no es para menos: además del SNTE, Elba Esther Gordillo tiene un brazo electoral que ha ido acrecentado vertiginosamente su presencia en el Congreso de la Unión y en los legislativos estatales: el Partido Nueva Alianza (Panal), que debutó en 2006, convirtiéndose en la cuarta fuerza política del país.
Por eso, a un año de la elección federal intermedia y a dos de la gubernamental en Puebla, generó expectativas. La pregunta consigna que varios periodistas de la fuente política llevaban era preguntarle por el apoyo que el senador panista Rafael Moreno Valle Rosas –también ex priista– quiso presumir después de que, a finales del mes pasado, ella fue la invitada especial al cumpleaños número 40 del legislador federal, quien es uno de los aspirantes más serios a la candidatura del Partido Acción Nacional a la gubernatura.
“No vengo a hablar de política ni de ninguna otra cosa más que no sea de la alianza para la educación, discúlpenme”, declinó en una entrevista improvisada antes de empezar la ceremonia y poco después, en una rueda de prensa que ofreció en el salón la Esperanza del Centro de Convenciones.
Llamó la atención que el encargado de darle la bienvenida a “la maestra” en el Centro de Convenciones” fue Javier López Zavala, secretario de Desarrollo Social y quien es considerado el principal postulante a la candidatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para suceder a Mario Marín en el Poder Ejecutivo.
El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Darío Carmona García presentó a López Zavala con Elba Esther: “¡Maestra, es un gusto que esté con nosotros, que venga a Puebla, un estado que tiene un gobierno que apoya con todo a la educación”, saludó solícito el aspirante a Casa Puebla. “Tiene usted una secretaría muy importante, muy noble, con muchos recursos para ayudar”, contestó Gordillo.
Retrasado y presuroso arribó un par de minutos después el gobernador Mario Marín, quien se veía agitado. Se saludaron y subieron la escalera para dirigirse hacia el salón donde se realizaría la firma, y entonces una docena de hombres que forman parte del cuerpo de seguridad de la dirigente la rodearon. Los reporteros locales intentaron entrevistarla, pero ella dijo que ofrecería una rueda de prensa luego del acto y que se dispusiera de un espacio para tal efecto. Sus deseos se cumplieron.
Cuando ingresó al salón, el auditorio, conformado principalmente por maestros, se volcó en aplausos y porras para Elba Esther.
En el estrado la esperaban no sólo autoridades civiles, sino militares. Complacida, dijo en su discurso: “Hoy que la educación es una política de Estado, me da mucho gusto ver que en Puebla sí lo están tomando muy en serio y por eso están aquí el secretario de Desarrollo Social y de Salud, además de representantes del gabinete”.
Los dirigentes de la sección 23 y 51 del SNTE no dejaron lugar a dudas sobre las lealtades que guardan, pues antes de saludar al gobernador, como suele suceder en este tipo de actos, se dirigieron a Elba Esther Gordillo, quien fue la más vitoreada.