La presidente del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, estuvo en Puebla para firmar un acuerdo para mejorar la calidad educativa. Durante el acto oficial, reprochó que los gobiernos estatales no estén haciendo las inversiones suficientes para aumentar los puestos de trabajo para maestros, ya que actualmente existen unos 25 mil docentes buscando un espacio laboral y solamente están disponibles unas 6 mil plazas.
Gordillo Morales tiene razón en la parte en que señaló que muchos gobiernos no tienen entre sus prioridades mejorar la educación mediante el aumento de presupuestos para la enseñanza pública; sin embargo, fue omisa en cuanto a la responsabilidad que tiene el sindicato magisterial en dicho problema.
Actualmente está documentado que hacen falta maestros y que muchas escuelas enfrentan limitaciones por no tener el número necesario de docentes, pero también está comprobado que no solamente es una dificultad derivada de la falta de inversión pública, sino de que existe un número elevado de profesores que cobran sin trabajar y no se dedican a labores educativas. A estos maestros se les llama “comisionados”, y se desconoce la cifra exacta de cuántos son, pese a que se estima que son muchos miles en todo el país.
Ni el sindicato ni la Secretaría de Educación Pública ni los gobiernos estatales han querido transparentar el número de maestros comisionados ni cómo se asignan plazas de docentes, ni cómo el SNTE administra las cuotas de sus afiliados y dinero público que le entregan las autoridades. Mientras esto no cambie, difícilmente se erradicarán vicios que dañan el sistema de enseñanza.